Televisión

Abertis compra Retevisión Audiovisual por 423 millones

Finalmente Abertis se ha adjudicado infraestructuras de telecomunicaciones tan emblemáticas como Torrespaña en Madrid y la Torre de Collserola en Barcelona). La compañía de autopistas ha adquirido finalmente Retevisión Audiovisual por un montante de 423 millones, aunque 341 millones corresponden a asunción de deuda. Por tanto, Abertis pagará 82 millones por la compañía líder de transporte y difusión de señal audiovisual, y absorberá 199 millones del endeudamiento de Retevisión con Auna y otros 142 millones de la deuda con terceros.

El comprador ha sido directamente Abertis, que integrará Retevisión en la filial de telecomunicaciones. De esta forma, la recién creada Abertis Telecom contará además de Retevisión Audiovisual con Tradia (de la que la Generalitat mantiene un 5% del capital), la participación en Xfera y los activos de fibra óptica que discurre por la red de autopistas que gestiona la matriz.

Según el comunicado emitido ayer, Abertis 'no descarta la incorporación futura de un socio minoritario en el accionariado de Retevisión' que aporte sinergias. Fuentes de la empresa compradora añadieron que 'actualmente no se está negociando con Red Eléctrica de España', ya que las ofertas de ambas eran competidoras. En todo caso no se descarta un acuerdo posterior.

Esta venta es una pieza clave del plan puesto en marcha hace meses por Joan David Grimá, el hombre fuerte en Auna tras la toma de posiciones del SCH en la operadora. Grimá recibió desde su incorporación el mensaje de los accionistas principales, el banco, Endesa y Fenosa, de que no estaban dispuestas a realizar nuevas aportaciones, tras haber inyectado más de 18.000 millones al proyecto. En estas condiciones, Grimá estaba obligado a a vender activos para financiar la puesta en valor de los negocios centrales de Auna, especialmente su actividad de cable.

Fuentes próximas a la operación estiman que, a pesar de que la cantidad neta recibida por las acciones de Retevisión no es elevada, la operación permite desconsolidar deuda y sanear la operadora.

Posición de dominio

La toma de control de Retevisión por Abertis, propietario a su vez de Tradia, crea una situación de dominio en el negocio del transporte de señales audiovisuales que va a ser analizada por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones.

Retevisión y Tradia son las dos mayores empresas de este sector, y con su unión serán la única alternativa de servicio para los teleoperadores en 11 comunidades autónomas. En el resto, las empresas montadas por los Gobiernos regionales apenas tienen capacidad para servir a los canales autonómicos.

La intervención de la CMT viene obligada por la nueva filosofía de Bruselas que obliga a declarar también en este sector operadores dominantes a las empresas que tengan una cuota de mercado significativa.

La relevancia del cambio de manos de Retevisión Audiovisual, empresa que nació de la segregación de activos de RTVE en 1991, se ha reflejado en el seguimiento que el Gobierno ha realizado durante el proceso. Primero advirtió a Auna que no admitiría que el ganador del concurso fuesen empresas de capital riesgo extranjeras, lo que dejó prácticamente fuera de juego a Apax Partner y a Carlyle.

Esta intervención, no obstante, tuvo consecuencias no deseadas por la Administración, ya que dejó sola en la puja a la filial de la Caixa. En ese momento se promovió la vuelta al concurso de Red Eléctrica de España (participada por la SEPI), que había abandonado la carrera meses antes.

La mano de la Administración también se ha dejado notar en las obligaciones que se exigirán al comprador para que garantice la seguridad y se comprometa a no segregar activos que se consideran estratégicos.

Conflicto laboral

La nota emitida ayer por el comprador de Retevisión no despeja las dudas generadas durante el proceso de venta sobre el dimensionamiento de la plantilla de la empresa que resultará de la fusión con Tradia.

En estas semanas de negociaciones el comprador puso encima de la mesa ciertas reclamaciones respecto al número de empleados que serían transferidos con los activos. Esta postura generó alarma entre los 1.100 empleados de Retevisión, que mantuvieron distintas reuniones con Joan David Grimá en las que no lograron despejar las dudas sobre su futuro.

Abertis, por su parte, ha concentrado sus infraestructuras en telecomunicaciones en Tradia, que durante el primer trimestre de este año obtuvo una facturación de 17,5 millones, lo que representó un aumento del 24% sobre el mismo periodo del año anterior. El beneficio bruto operativo fue de 4,8 millones, un 65,5% más que en los primeros tres meses de 2002. Tradia cuenta con una red de más de 740 emplazamientos.