Francia

La justicia gala decide mañana si Trichet tiene vía libre en el BCE

La justicia francesa anunciará mañana si el actual gobernador del Banco de Francia es responsable de 'difusión de falsas informaciones' y de 'publicación de cuentas sociales inexactas', entre 1991 y 1992, cuando Trichet era director del Tesoro francés. Según el análisis del juez que instruye el caso, él y otros ocho acusados habrían llevado a cabo balances del banco conforme a las exigencias económicas y políticas del momento y no a la realidad de las cuentas, que fueron presuntamente falseadas para maquillar las pérdidas. El gobernador galo niega rotundamente todas las acusaciones.

El veredicto del proceso deja en suspense la futura presidencia del Banco Central Europeo, que Trichet debería asumir a mediados de julio, tras el mandato de Wim Duisenberg. El holandés, presidente de la entidad desde su creación, asumió el cargo tras el acuerdo tácito alcanzado en junio de 1998 entre el presidente francés Jacques Chirac y el canciller alemán Helmut Köhl, en virtud del cual el presidente de la institución se retiraría a mitad de mandato para ceder las riendas a un francés.

Así, Wim Duisenberg debería retirarse el próximo 9 de julio, coincidiendo con su 68 cumpleaños. Sin embargo, la implicación de Trichet en el maquillaje de las cuentas del entonces banco público y la imposibilidad de asumir el cargo en esta fecha hicieron a Duisenberg aceptar la propuesta de los ministros de Economía y Finanzas de los Quince de permanecer a la cabeza de la institución 'durante algún tiempo más'.

Este tiempo suplementario podría alargarse durante al menos dos meses, según los expertos. De ser declarado inocente, su nombre deberá ser propuesto de forma oficial por los ministros de Economía y de Finanzas de la zona euro, ser aprobado por el consejo de gobernadores de la BCE y finalmente presentarse ante el Parlamento Europeo, organismo de carácter consultivo. Un calendario demasiado ajustado para llegar a tiempo a la cumbre que reunirá a los jefes de Estado y de Gobierno de los Quince el 20 de junio en Tesalónica (Grecia). El relevo se produciría, así, en la segunda mitad del año, ya bajo presidencia italiana.

La sentencia de culpabilidad dejaría prácticamente sin esperanzas al candidato idóneo para la presidencia de la institución, considerado como uno de los mejores expertos en política monetaria.

Las alternativas

De no poder sentar a Trichet, de 60 años, en el sillón de la presidencia de la BCE, el nombre de Christian Noyer aparece como el más probable en la sucesión de Wim Duisenberg.

Ex vicepresidente de la institución europea, Noyer es también un buen conocedor del organismo, según los expertos, tras cuatro años en el cargo, entre 1998 y 2002.

No obstante, su eventual candidatura se enfrenta al reglamento interno de la institución monetaria, en el que no está prevista la renovación de un cargo en su directorio.

Noyer fue sustituido como vicepresidente el 31 de mayo del año pasado. Y algunos analistas aseguran que la nueva responsabilidad de Noyer no sería la renovación del mandato de vicepresidente, sino 'una nueva tarea'.

La diplomacia francesa no excluye como posibles sucesores al actual presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo (BERD), Jean Lemierre, así como el subgobernador del Banco de Francia, Hervé Hannoun.

No obstante, los analistas insisten en que estos candidatos carecen de la experiencia y el peso de Trichet. Aunque, en todo caso, prefieren una sucesión pacífica a la inestabilidad que conllevaría una nueva batalla entre los grandes de la UE.