Sector exterior

El turismo sólo cubre el 64% del déficit comercial, el menor porcentaje desde hace diez años

El saldo negativo de la balanza por cuenta corriente, que recoge los ingresos y los pagos por intercambios con el exterior, se disparó durante el primer trimestre del año, periodo en el que acumula ya 5.504,9 millones de euros, un 126% más que en enero-marzo de 2002.

Este fuerte deterioro, que en valor supone aumentar las pérdidas 3.073,1 millones, se explica por la conjunción de tres factores esenciales: el repunte de las importaciones por el tirón de la demanda interna, el estancamiento en los ingresos por turismo a pesar del aumento en visitantes y el empeoramiento en el saldo de rentas.

En este contexto, los datos avanzados ayer por el Banco de España elevan a 7.936,4 millones de euros el déficit comercial entre enero y marzo de este año, un 27,7% superior al del mismo periodo del año pasado, consecuencia del aumento del 9,4% en los pagos por importaciones, hasta 42.445,7 millones, frente a unos ingresos por exportaciones de 34.509,2 millones, que crecen el 5,9%.

Por contra, el excedente de la balanza de servicios desciende de 4.333,3 millones de euros en los tres primeros meses de 2002 a 4.058,8 millones este año, afectado por el estancamiento del superávit del turismo, que llegó a 5.101,5 millones (0,1%), mientras el déficit del resto de servicios subía el 33%, hasta 1.015,7 millones.

Necesidad de financiación

Con estos resultados el saldo positivo de la balanza turística, que acusa el pobre crecimiento de los ingresos (6.655 millones este año frente a 6.637,3), apenas permite financiar el 64,2% del déficit comercial, tasa que supone el peor resultado desde las devaluaciones competitivas de 1993 y que es sensiblemente inferior al 82% alcanzado en el primer trimestre de 2002.

La cobertura de las pérdidas en los intercambios comerciales con los beneficios del turismo ha sufrido un profundo deterioro desde 1998. Ese año, siempre con datos del Banco de España, el superávit turístico representó el 120,7% del déficit comercial. Bajó al 91,8% en 1999 y al 73,5% en 2000 y aunque se recuperó hasta el 84,9% en 2001, volvió a retroceder al 82% en 2002. Las expectativas apuntan un nuevo y fuerte empeoramiento en 2003.

La evolución de las otras dos balanzas que integran la cuenta corriente, las de rentas y de capitales, muestran una evolución dispar en el trimestre, con un incremento sensible en el déficit de rentas, hasta 3.905,1 millones de euros frente a a 2.771,3 millones contabilizados en el mismo periodo de 2002.

Mientras, el saldo positivo en el saldo por transferencias se elevaba hasta 2.250,8 millones de euros, superando los 2.217 millones registrados en el mismo periodo del ejercicio precedente.

El Banco de España estima también un superávit de 1.819,4 millones de euros en la cuenta de capital entre enero y marzo, 130,7 millones más que en el primer trimestre de 2002, que atribuye principalmente 'al aumento de las transferencias de capital recibidas de la UE'.

El saldo agregado de las cuentas corriente y de capital, es decir, la capacidad o necesidad de financiación de la economía española, mostró una necesidad de financiación de 3.685,6 millones de euros al final de los tres primeros meses de este año, cifra superior a los 743,1 millones de igual periodo de 2002.

Por otra parte, el Consejo Superior de Cámaras de Comercio publicó también ayer su boletín de comercio exterior correspondiente al último trimestre del año pasado, en el que se prevé una recuperación de los flujos comerciales para el año 2003. Esta mejoría se traduce en una previsión de crecimiento del 5,4% para las exportaciones españolas de bienes y servicios y un aumento del 5% en las importaciones, con un 'ligero empeoramiento del déficit comercial'.

Las inversiones en el extranjero se desploman

La cuenta financiera del Estado en el primer trimestre, excluido el Banco de España, registró en el primer trimestre de este año unas entradas netas de 6.811,1 millones de euros, por encima de la entrada de 2.209 millones contabilizados para igual periodo de 2002. En consecuencia, los activos netos del Banco de España frente al exterior aumentaron hasta 1.797,1 millones, en contraste con el descenso de 2.740,1 millones de enero-marzo del año pasado.

Destaca en el desglose de la cuenta financiera el desplome de las inversiones españolas directas en el exterior, que el Banco de España estima en sólo 26,6 millones de euros, una cantidad ridícula comparada con los 2.932,2 millones invertidos en el primer trimestre de 2002. También caen, aunque en menor medida, las inversiones extranjeras en España que pasan de 6.863,2 millones de euros en los tres primeros meses del año pasado a 4.498,2 millones este año.

Aumentan sensiblemente las inversiones españolas en cartera que prácticamente se duplican y alcanzan 20.842,5 millones.