Bolsa

El Ibex cierra por segundo día consecutivo en máximos y alcanza niveles de julio de 2002

Más de lo mismo. La sesión en la Bolsa española fue un calco de la anterior, con episodios controlados de volatilidad desde la apertura del mercado hasta la de Wall Street y apego a ésta en el periodo de coincidencia operativa. Al cierre, el Ibex sumó su tercer ascenso consecutivo de la semana (0,85%), lo que significa un nuevo máximo del año en 6.849,1 puntos, nivel que coincide en el tiempo con el que registraba en julio del ejercicio pasado.

El índice acumula ya un ascenso del 13,45% en 2003 con la mayoría de las compañías al alza. Las subidas en el periodo oscilan entre el 77,43% de Sogecable y el 0,42% de NH Hoteles. En negativo sólo se encuentran ocho valores, con Arcelor como la peor (12,96%) y Gas Natural como la que menos cae.

En el conjunto de la Bolsa siguen ganando por goleada los valores de mediana y pequeña capitalización. Amper, Zeltia, Avánzit, Telepizza o Parques Reunidos suben el 72,22%, el 62,36%, el 60%, el 53,33% y el 39,57%. BBVA está en la peor posición dentro de los grandes, con un retroceso del 1,32%. SCH y Telefónica, por el contrario, se han revalorizado un 17,74% y un 24,29%. Las subidas de estos tres valores ayer permitió que el índice concluyera en positivo. BBVA, SCH y Telefónica avanzaron el 1,93%, el 2,80% y el 0,99%.

El volumen de negocio sigue sin corresponder a los movimientos alcistas de la Bolsa. Se negociaron 1.657,87 millones de euros sin operaciones especiales ni mercado de bloques.

La jornada estuvo repleta de referencias. El BCE dijo que no prevé una recuperación plena de la economía hasta 2004. Del lado de EE UU se supo que las ventas al por menor subieron en mayo más de lo esperado y las peticiones de subsidio de desempleo cayeron aunque se mantuvieron por encima de 400.000.

'Por mucho que diga el presidente del BCE y por elevadas que sean las críticas respecto a nuevos recortes de tipos de interés, la sensación en los mercados es que tanto la Reserva Federal de EE UU como el BCE bajarán los tipos de interés más pronto que tarde', dice Rosario Pando, operadora en Bolsa.

'Los mercados no quieren oír malas noticias, aunque se producen desde todos los frentes, tanto en el macroeconómico como en el micro, es decir, en el de las empresas. El alza manda y poco a poco se van incorporando más inversores al mercado. La apuesta es que las cosas irán mejor a final de año y hay que anticiparse. La apuesta es, además, que antes del cierre del ejercicio el BCE bajará 0,5 puntos los tipos y 0,25 puntos la Reserva Federal ', cuenta Roberto Muñiz, economista.

Una de las principales referencias macroeconómicas que los mercados esperaban esta semana era la presentación del Libro Beige, que confirma que la situación en Estados Unidos no mejora al ritmo que anticipan las Bolsas. 'Nos presentó un escenario algo más positivo que en mayo, pero con un cierto tono de frustración ante el relativo escaso impacto en los gastos por el final de la guerra en Irak. ¿Interpretación de los mercados? Depende. En el caso de las Bolsas, impacto positivo ante la posibilidad de más recortes en los tipos; e impacto negativo en la deuda ante el no empeoramiento de las perspectivas', dice José Luis Martínez, economista de Citigroup.

Los analistas discrepan sobre la evolución de los tipos de interés

A medida que los bancos centrales fuerzan la rosca de los tipos de interés y los márgenes para nuevas bajadas son cada vez más reducidos aumenta el número de expertos que considera que la política monetaria debe ser reemplazada con rapidez con políticas económicas que mejoren los desequilibrios estructurales. Otra cosa es lo que hacen los mercados financieros en los últimos días, con Bolsas y bonos capitalizando un nuevo recorte de los tipos de interés.

El presidente del Bundesbank fue bastante contundente sobre el tema el miércoles al señalar que 'es preferible que la recuperación se produzca más por la aplicación de reformas estructurales que por dinero barato'. Más claro imposible, decían ayer los expertos.

Santiago Niño Becerra, catedrático de Economía, señala que 'Knut Wicksell, un sueco del que poco se habla, fue, en un aspecto, el inspirador de Keynes. Este economista dijo que existe un tipo de interés que es el idóneo para que se produzca un crecimiento máximo. Genial, el problema es que eso lo dijo a principios del siglo XX, es decir, hace un siglo. Hoy los tipos guardan muy poca relación con la actividad económica. Hoy, cuando alguien compra o invierte se hace una pregunta: ¿lo quiero/lo necesito? y si la respuesta es afirmativa, mira su capacidad de endeudamiento. En muchos países los tipos son ya negativos, y no está sucediendo nada. Volvemos a hablar del pasado. La trampa de la liquidez fue un concepto genial, pero ya no funciona, mientras puedan pagarse unas vacaciones en las Islas Maldivas a cinco años'.