Irak

Repsol y Cepsa ganan los primeros contratos en Irak tras la guerra

Irak ha adjudicado el primer contrato de comercialización de petróleo, tras la invasión de su país por Estados Unidos y Gran Bretaña. El crudo afectado abastecido desde la región de Kirkuk y almacenado en la terminal del puerto turco de Ceyhan se eleva a 10 millones de barriles. Esta adjudicación, por la que se habían interesado cerca de 70 empresas, sólo afecta al transporte y la venta del crudo, pero no incluye la estratégica actividad de extracción.

Y dos empresas españolas: Repsol YPF y Cepsa están entre las beneficiadas, con adjudicaciones de un millón de barriles cada una. Pero la cantidad más elevada corresponde a la estadounidense Chevron, con 4 millones de barriles. Tras este grupo se sitúa Total, con dos millones de barriles. Este grupo francés, que pese a los rumores de que iba a ser marginado, se beneficia también por ser el primer accionista de Cepsa con una participación de más del 43% del capital. Irak ha optado, además, por beneficiar a la italiana Eni, con otro millón de barriles, y a la turca Tupras, que se beneficia de una cantidad similar.

De esta forma, de los 10 millones de barriles del primer negocio petrolero iraquí posterior a la guerra adjudicado mediante licitación, cuatro millones han ido a empresas de Estados Unidos y cinco millones, a petroleras europeas.

REPSOL 11,61 1,22%

Medios del sector petrolero destacan que esta decisión no sólo supone que Irak vuelva a operar con empresas extranjeras en la actividad petrolera, sino que lo hace además un día después de la decisión de la OPEP de mantener la producción en 25,4 millones de barriles diarios. Asimismo el concurso ha sido dirigido por la Sociedad Estatal de Comercialización de Petróleo de Irak (SOMO), la misma compañía que antes de la guerra se encargaba de esa actividad.

No obstante, éste no deja de ser un gesto que corresponde básicamente al lenguaje de los signos; su importancia económica y estratégica es irrelevante. Para comprobar esta afirmación no hace falta más que realizar una nimia comparación; los 10 millones de barriles adjudicados son equivalentes a sólo cuatro o cinco días de la producción de Irak antes de la guerra. Ese país ha pasado de los 2,5 millones de barriles al día, pese al control de las exportaciones, a 500.000 barriles.