Riqueza

España tiene 110.000 fortunas de más de un millón de dólares

El hecho de que se mantenga la tendencia de crecimiento en un país como España, considerado como grande, para James Greene, vicepresidente de Cap Gemini Ernst & Young en Norteamérica, se basa 'sobre todo en el crecimiento que ha venido registrando la economía española'. 'No me parece sorprendente, dadas estas circunstancias', aseguraba Greene, en países medianos o más pequeños el crecimiento de la riqueza 'depende más de la decisión de los individuos de invertir que de las economías nacionales', explicaba Greene, pero no en los grandes como España.

El año pasado fue el primero que se detalló este dato de España, por lo que no se ha podido establecer una comparación del crecimiento.

Aunque el informe presentado ayer no detalla más datos regionales, sí que destaca que en España se sigue la tendencia existente en Europa, donde hay una red de 2,6 millones de personas con más de un millón de dólares (850.557 euros), lo que significa 100.000 más que el año pasado. En Francia la red es de 465.000 personas y en Italia, 110.000. Este incremento del 3,9% de individuos con más altas fortunas permitió además un incremento de la riqueza en Europa del 4,8%, lo que deja en manos de estos 2,6 millones de individuos un capital de 8,4 billones de euros en 2002.

Europa se consolida como la zona donde mayor es la red de estos millonarios (un 32% del total), una posición que mantiene por la apreciación del euro y la libra frente al dólar y por una menor dependencia de los mercados de valores.

Menos ricos en EE UU

Precisamente porque en EE UU no se ha migrado de una forma más agresiva desde las plazas bursátiles a una mayor diversificación de las carteras como en Europa, y también por el escaso crecimiento económico, en este país se han registrado 100.000 bajas en la red de estos ciudadanos con más de un millón de dólares.

Esta red se queda en dos millones de personas, pero además es la única zona del mundo donde también desciende la riqueza acumulada, en concreto 200.000 millones de dólares, lo que deja la cifra total de activos en poder de los más afortunados en 7,4 billones de dólares.

'La riqueza ha sido minada por las continuas caídas de la Bolsa, aunque esta rebaja es menor que el 22% de lo que se erosionó el S&P 500 en 2002, lo que significa que hay estrategias puestas en marcha para la diversificación de activos'. La renta fija ha sido en general el rey de la inversión y a ella se ha dedicado el 30% de los inversores, pero también se ha detectado un aumento de los ahorros en depósitos bancarios por prudencia en los momentos de actual incertidumbre, donde se encuentra el 25% de la inversión de estas personas. En el mercado de valores se mueve un 20% de su patrimonio. La caída en EE UU por primera vez en siete años ha sido uno de los factores que más ha pesado en 2002 para que se registrara un aumento global de la riqueza en manos de los individuos del 3,6%, el porcentaje más bajo de crecimiento, según el vicepresidente de Merrill Lynch James Gorman, que dijo que 7,3 millones de personas en el mundo manejan 27,2 billones de dólares.

Siete españoles milmillonarios

En el escalón más exclusivo de la riqueza mundial, que esquematiza la revista Forbes cada año, aparecen siete españoles, todos ellos con patrimonios particulares superiores a los mil millones de dólares. El número uno del ranking es Bill Gates, con una fortuna de 40.700 millones de dólares; le sigue el norteamericano Warren Buffett, con 30.500 millones de dólares. El primer español en la lista es el empresario textil gallego Amancio Ortega, primer accionista de la empresa Inditex; Forbes le asigna un patrimonio de 10.300 millones de dólares, ocupa el lugar número 18 en el ranking y es el quinto hombre más rico de Europa. Ocupa el segundo lugar el empresario de la construcción Rafael del Pino, con 2.100 millones de dólares; le siguen los banqueros Juan y Carlos March, con 1.700 millones de dólares; la ex esposa del empresario Amancio Ortega, Rosalía Mera, con 1.700 millones; Alicia y Esther Koplowitz, con 1.300 y 1.100 millones de dólares, respectivamente, y Emilio Botín, con 1.100 millones.

Un patrimonio repartido en casas, activos financieros y joyas

En España declaran por el impuesto sobre patrimonio un millón de contribuyentes, según la Memoria de la Administración Tributaria, por el que las comunidades autónomas recaudan (el impuesto está cedido) en torno a 1.000 millones de euros al año.

No se les puede considerar ricos a todos ellos. De hecho, unos 100.000 declaran un patrimonio inferior a 120.000 euros (20 millones de las antiguas pesetas), gran parte del cual está conformado por la vivienda habitual. Otros 600.000 se encuentran con una base imponible tributaria entre 120.000 y 300.000 euros (20 y 50 millones de pesetas).

El resto (unos 300.000 contribuyentes) declara una base imponible superior a los 300.000 euros (50 millones de pesetas). De ellos, 947 superan los 6 millones de euros (mil millones de pesetas) y una cuarentena de multimillonarios sobrepasa la nada despreciable cifra de 30 millones de euros de patrimonio (5.000 millones de pesetas).

El perfil del rico en España pasa por ser un contribuyente que reparte su riqueza entre una variedad de activos, entre ellos inmobiliarios y financieros. La riqueza declarada al fisco se reparte mayormente entre inmuebles urbanos (un 43%), participaciones societarias (un 36,3%), depósitos bancarios (un 12,8%) e inmuebles rústicos (un 4%).

Con todo, depende mucho de la actividad profesional del contribuyente y su herencia previa.

El porcentaje correspondiente a acciones y participaciones en el capital o fondos propios de sociedades, que en media se encuentran en el 19% del total del patrimonio, se eleva en gran medida en el caso de profesionales vinculados con la banca o profesiones liberales.

Queda sitio también para bienes suntuarios. Más de 150.000 españoles están obligados a declarar joyas, pieles, vehículos, embarcaciones y aeronaves por un montante nada despreciable, que alcanza el 16% del patrimonio.