Divisas

Bush insiste en que su Gobierno hace lo posible por tener un dólar fuerte

El presidente de EE UU George Bush volvió a reafirmar ayer el compromiso de su Gobierno con un dólar fuerte. En su primera aparición ante la prensa tras su viaje a Europa y Oriente Próximo, el presidente explicó ayer que el origen de la debilidad del dólar reside en los distintos tipos de interés de Europa y EE UU.

'El diferencial de tipos ha hecho que la gente venda dólares para comprar euros y tener una mayor rentabilidad de su inversión y por eso hay presión en el dólar', comentó ayer. Bush espera que con la rebaja de tipos aprobada la semana pasada por el BCE esta presión se relaje.

El presidente repite así un compromiso que ya manifestó en la cumbre del G-8 la semana pasada y que fue interpretado por muchos analistas políticos como una desautorización a su secretario del Tesoro, John Snow. El responsable de este departamento ha dicho en varias ocasiones que es el mercado el que pone el precio al dólar con referencia al euro y al yen y que además una bajada del dólar permitirá mejorar la deficitaria balanza comercial.

Desde el Tesoro se ha manifestado en varias ocasiones en los últimos días que Snow y Bush tienen la misma visión del valor de la moneda al apoyar 'el dólar fuerte' a pesar de que Snow haya hecho notar en alguna ocasión que la caída de la divisa frente a la europea y la japonesa 'ha sido relativamente modesto'. Ayer el dólar se depreció ligeramente frente al euro tras anunciar el Gobierno británico que el Reino Unido no se integrará de momento en la unión monetaria europea.

Algunos operadores del mercado creen que la Administración ha optado por una política no intervencionista y de dejar hacer al mercado. En este sentido, cuanto antes se recupere la economía, antes lo hará la divisa.

El consenso del mercado cree que una caída rápida del dólar sería una mala noticia para EE UU pero no así una rebaja gradual. Desde Goldman Sachs se advierte que el efecto sobre la inflación, y por tanto la capacidad de conjurar la posible deflación, es muy limitada.