Operadora

Telefónica estudia quitar la condición del 75% del capital en la opa de Terra

El consejero delegado de Telefónica, Fernando Abril-Martorell, optó ayer por cambiar el discurso que ha mantenido la operadora durante la última semana y media. 'La frustración de los accionistas de Terra es legítima, porque a nadie le gusta perder. Pero la opa es voluntaria. El que no quiera acudir que se quede en la compañía, porque seguirá cotizando y mejorando márgenes', aseguró en un encuentro con periodistas.

Abril insistió, con todo, en que la opa se ha lanzado para dar una salida a los accionistas, ante el fracaso de Terra como 'proyecto bursátil' y la falta de perspectivas para su modelo de negocio. Y también dedicó unos minutos a defender el precio ofrecido de 5,25 euros por título y para reiterar que no habrá un incremento de la opa -'el precio es justo', señaló-. Tampoco se plantean cambios en los términos dinerarios de la propuesta, aunque el directivo admitió que se estudió y valoró la posibilidad de acudir a un canje de acciones de Telefónica por las de Terra. La idea se descartó 'porque no tenía ventajas fiscales, presentaba problemas por la caja de la compañía de Internet y dilataba los plazos, a la vez que hacía más compleja la ejecución'.

En cualquier caso, el consejero delegado reconoció que Telefónica se ha planteado eliminar una de las condiciones para el éxito de la oferta, alcanzar el 75% del capital. 'Es una condición que ha puesto Telefónica por motivos fiscales, pero no nos obliga y podemos renunciar a ella'. La decisión definitiva no está tomada y dependerá del porcentaje final de accionistas que acuda a la opa.

TELEFÓNICA 4,24 -1,37%

El objetivo de Telefónica es integrar Terra en su división de telefonía fija para potenciar los ingresos de banda ancha e Internet. La previsión es que la facturación por estos conceptos llegue por primera vez este año a los 1.000 millones de euros y suponga el 11% de las ventas de Telefónica de España. Ello permitirá compensar la caída de la facturación en telefonía a manos de la competencia.

Abril tuvo la ocasión de pronunciarse también sobre otro proyecto de Telefónica que no ha terminado como se esperaba: la alianza tecnológica con el BBVA. La entidad financiera ha reconocido por primera vez en un documento oficial que 'el espíritu inicial' del pacto se ha 'reconducido' y que esto supone 'dejar a un lado la creación de nuevas compañías diversificadas' y centrarse sólo en los proyectos que ya existen.

El consejero delegado fue menos contundente, pero no pudo dejar de reconocer que las condiciones bajo las que se firmó el acuerdo han cambiado y los proyectos se han reconducido. El resultado, sin embargo, es que el pacto es ahora 'mucho más reposado y práctico'.

Relevo en Argentina

Mientras Abril se reunía en Madrid con los periodistas, el presidente de Telefónica, César Alierta, lo hacía en México con Vicente Fox. Desde la adquisición de las operadoras celulares de Motorola y de Pegaso, México se ha convertido en uno de los principales países para la operadora. De hecho, buena parte de la inversión del grupo para este año se concentrará allí. Telefónica tiene previsto invertir 1.500 millones de dólares en México hasta 2005.

La visita de Alierta a Latinoamérica ha coincidido con el relevo en la presidencia de Telefónica de Argentina. El hasta ahora máximo ejecutivo, Miguel Ángel Gutiérrez, ha dejado su puesto en manos de Mario Vázquez. Fuentes cercanas a la operadora justifican el cambio por el mayor perfil político y capacidad de relación de Vázquez -consejero de YPF y otras grandes compañías- con el nuevo Gobierno.