Crudo

El barril de petróleo vale igual que antes de la guerra, 27,6 dólares

El precio del barril de brent, el indicador europeo, llegó ayer a cotizar a 27,6 dólares, el precio más alto desde antes que empezara la guerra en Irak, ante la inminente reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que tendrá lugar el miércoles en Doha (Qatar). El brent ha subido un 15% en sólo un mes.

Hace dos meses, se daba por hecho que el cartel, que controla un tercio del petróleo mundial, aprobaría en Doha un recorte de producción. Sin embargo, el comportamiento de los precios ha sido inesperadamente favorable para la organización y la posibilidad de que ésta decida restringir su oferta de petróleo está prácticamente descartada.

El precio de la cesta de siete tipos de crudo con el que la OPEP evalúa el mercado ha promediado 26 dólares en el último mes y cotizó el jueves, último dato disponible, a 26,7 dólares. Las cifras cumplen sobradamente las expectativas de la OPEP.

Reunión en Madrid

Los ministros de la organización saben que el crudo de Irak volverá tarde o temprano al mercado. Entonces, habrá que actuar. Para ello conversaron ayer en Madrid los ministros de Energía de Arabia Saudí, Alí al Naimi; Venezuela, Rafael Ramírez, y México, Ernesto Martens, según informa Reuters. México no es socio de la OPEP, pero asistirá a Doha. El objetivo de encuentros como el de Madrid es concertar la política entre productores.

La producción oficial de la OPEP es de 25,4 millones de barriles diarios. Irak podría aportar tres millones de barriles diarios más antes de final de año, lo que provocaría un descenso inevitable de los precios. Pero el país árabe sólo ha logrado hasta ahora convocar una subasta para vender un total de 10 millones de barriles almacenados desde la guerra con EE UU.

'No habrá cambios reales', opina sobre el encuentro de la OPEP el analista Leo Drollas. 'Pero si no hacen nada, se van a encontrar con muchos problemas desde el tercer trimestre', advierte. En Doha, el cartel tendrá que evaluar más las perspectivas futuras que el benigno presente.