Junta

Echevarría anima a los accionistas del Zaragozano a acudir a la opa

Este es un buen final para un magnífico comienzo'. Con frases como ésta, Felipe Echevarría, presidente del Zaragozano, se esforzó ayer en animar y convencer al accionariado del banco de las bondades de la opa lanzada por Barclays.

El directivo conminó en diversas ocasiones a los asistentes -más numerosos que en anteriores ocasiones- a que 'superen la pena' que puedan sentir por ver que la entidad pierde su independencia después de 93 años de actividad y a que vendan sus títulos en una operación que le permite 'desempolvar conceptos como el de valor para el accionista'.

Echevarría compareció ayer en su primera junta de accionistas como presidente del Zaragozano. Con la ausencia de los dos ex presidentes, Alberto Cortina y Alberto Alcocer, y la presencia en la mesa del inversor indio Ram Bhavnani, propietario del 10,6% del capital, el directivo anunció a los inversores que abandonará el cargo a principios del próximo año. 'Si en lo que queda de año conseguimos cumplir el objetivo de 2003 y, por lo tanto, el compromiso con el comprador, habré cubierto mi etapa en el Zaragozano', aseguró en la rueda de prensa previa a la junta.

Echevarría se dedicará durante estos ocho meses a 'preparar y ejecutar' la integración del Zaragozano con Barclays, para que la fusión pueda culminarse en marzo próximo 'sin titubeos'. Su salida no irá acompañada de la de otros altos directivos de la entidad, porque ellos deben su 'lealtad' a los accionistas y 'su etapa no ha terminado', apuntó.

El presidente anunció que la entidad dotará una provisión este año de 6,4 millones de euros para completar los importes destinados a los compromisos por pensiones de los ex presidentes Alberto Cortina y Alberto Alcocer, del vicepresidente Pablo Garnica y del propio Echevarría. El total de estos compromisos asciende a 15,4 millones de euros, aunque la entidad ya había dotado 9 millones el año pasado para este concepto.

Echevarría aseguró que el consejo del Zaragozano ya 'no toma decisiones' sin tener en cuenta al que, con toda seguridad, será el nuevo accionista de referencia.

De momento, por tanto, deja intacta su cartera industrial, a la espera de que sea Barclays la que ejecute posibles ventas. El banco mantiene sus principales participaciones en Ence (9,6%), ACS (5%) e Inversis (19,2%) y se salió del accionariado de Indra antes del acuerdo con Barclays.

Con la memoria del banco y un pan bajo el brazo

El sentimiento de 'pena' y 'nostalgia' definió ayer el ánimo de buena parte de los accionistas en su última junta ordinaria, donde no estuvieron presentes ni los Albertos ni ningún alto directivo de Barclays. Pena y nostalgia, pero aparente aceptación, dadas las nulas críticas vertidas ayer. Con la voz entrecortada, una señora de avanzada edad que se presentó como hija de un fundador del banco, expuso su tristeza por la venta y el 'orgullo' de haber sido accionista durante todos estos años, un orgullo compartido por otros inversores que tomaron la palabra.

Pese a la insistencia de Echevarría en recordar lo conveniente de la opa, los inversores mostraron su preocupación por el destino que debían dar a sus ahorros, a lo que se les aconsejó que contrataran un fondo de inversión.

El último en intervenir se convirtió en el símbolo de la nueva etapa de los accionistas del Zaragozano: el inversor no dudó en levantarse y preguntar sobre el futuro de una Simcav de la entidad... con la memoria del banco y un pan debajo del brazo.

Los responsables de Barclays España, en el consejo

El Banco Zaragozano dio ayer un paso más en la integración de ambas entidades. La junta de accionistas aprobó nombrar como nuevos consejeros a Carlos Martínez de Campos y a Jacobo González-Robatto, presidente y consejero delegado de Barclays Bank en España. Con esta decisión, según el presidente del Zaragozano, Felipe Echevarría, se trata de manifestar 'la seriedad del proceso' de compra por parte de Barclays.

Martínez Campos y González-Robatto se incorporarán como consejeros dominicales una vez que las autoridades españolas aprueben la opa.

El presidente de la entidad aragonesa espera recibir el visto bueno del Banco de España a finales de esta semana, una vez que la filial española de Barclays aprobara el pasado lunes la ampliación de capital que le permitirá disponer de fondos suficientes para la operación. Tras el visto bueno, se tramitaría la documentación de la opa, que también deberá ser aprobada por la CNMV. Las entidades esperan que el proceso quede concluido en verano.

Para facilitar la incorporación de los dos ejecutivos de Barclays, la junta aprobó ayer suprimir el tope de 11 miembros en el consejo y la exigencia de que los consejeros sean accionistas del banco con al menos cinco años de antigüedad.

En cualquier caso, Echevarría defendió ayer con vehemencia el precio ofrecido por Barclays a pesar de que buena parte de los analistas calificaron de elevados los 12,7 euros que la entidad británica ofrecerá a los accionistas del banco aragonés. 'Si quitamos de los resultados el volumen de personal que está próximo a la jubilación, el PER del Banco Zaragozano sería mucho más elevado del que dicen los analistas'.

El pasado 8 de mayo, tras intensos y prolongados rumores de compra que incluyeron además a Bancaja y a cuatro cajas andaluzas, el banco británico anunció una opa amistosa sobre el 100% del Zaragozano en una operación valorada en 1.174 millones. æpermil;sta supondrá la primera toma de control de un banco británico en Europa continental y la creación del sexto mayor banco español.

Echevarría aprovechó la cita de ayer para insistir en que no habrá procesos traumáticos de reducción de plantilla. Estos recortes, más bien, serán 'voluntarios y naturales'. No en vano, aseguró el presidente, en torno al 25% de la plantilla del banco (unos 400 trabajadores) nació 'en la década de los cuarenta'. 'No vamos a jubilar a niños, como otras entidades', dijo con ironía. El directivo, además, auguró que antes de dos años habrá nuevas contrataciones.

Estas decisiones, no obstante, tardarán algunos meses en llegar, ya que, según el presidente, 'la decisión más sensata y prudente es programar en profundidad hasta fin de año la integración con Barclays y las formas de abordar el negocio'. Una vez concluya esta etapa a principios de 2004, el presidente abandonará la entidad, en lo que ha sido una 'decisión personal'. Ayer aseguró no tener proyectos. 'No tengo más planes de futuro que hacer lo que tengo que hacer en estos ocho meses'.