Agenda 2010

Schröeder logra el respaldo masivo de su partido al plan de reformas

La victoria de Schröeder no solo permitirá poner en práctica un importante paquete de medidas para mejorar la precaria situación económica alemana, sino que refuerza la posición del canciller dentro y fuera del SPD. Con un índice de popularidad baja récord estos días, Schröeder temía que la controversia sobre la Agenda 2010 acabara provocando una crisis de gobierno y había llegado a insinuar que dimitiría si no sacaba adelante su proyecto.

El canciller instó a los delegados del partido socialdemócrata a 'renovarse' y a poner fin a determinadas conquistas del estado de bienestar 'que son muy queridas pero, desgraciadamente, muy caras'. 'Nuestros valores son irrenunciables, pero sólo se pueden mantener y convertir en realidad con el cambio', afirmó. Schröeder se dirigió también a la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB), a la que pertenecen 186 de los 251 diputados del SPD en la cámara baja. El canciller recordó los estrechos lazos con los sindicatos, que han sido los más críticos con la Agenda 2010 y que se manifestaron frente a las puertas del congreso.

El ala más izquierdista del partido, que ha calificado la reforma de injusta en los social, presentó dos enmiendas para paralizar los planes de la Agenda en materia de seguro de enfermedad y suavizar los relativos al subsidio de paro, pero en ninguna de las votaciones consiguieron la mayoría necesaria.

El seguro de enfermedad será financiado por el trabajador a partir de los 42 días de baja y el periodo de percepción de subsidio de desempleo se reducirá a 12 meses para los menores de 55 años.

Andrea Nahles, líder del sector crítico, acusó a la presidencia del SPD de hablar del 'valor para acometer reformas pero no atreverse a pedir sacrificios a las rentas más altas'. Aunque muchos expertos y empresarios califican los planes de reforma de insuficientes, la Agenda 2010 supone un cambio radical en la tradicional defensa a ultranza del estado de bienestar seguida por gobiernos alemanes de todas las tendencias durante décadas.

Con un crecimiento económico negativo en el primer trimestre, más de cuatro millones de parados y un enorme déficit público, el estado alemán no puede seguir manteniendo las actuales prestaciones sociales.

Los expertos señalan que el gasto en pensiones, subsidios de paro y otras ayudas sociales absorberán este año un 80% del presupuesto y el propio ministro de Finanzas, Hans Eichel, ha advertido de que faltan 'entre 15.000 y 18.000 millones de euros' en las cuentas del próximo ano.

Alemania volverá a inclumpir en 2003 los criterios de déficit público del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, como ya ocurrió en el 2002, y se enfrenta a sanciones de las autoridades de Bruselas.

La Agenda recorta el periodo de percepción del subsidio de paro, liberaliza las leyes de protección frente al despido para las pequenas empresas, propone atrasar la edad de jubilación a partir de 2011 y reduce la cobertura del sistema sanitario. Por otra parte, destina ayudas por valor de 15.000 millones de euros para los municipios, generalmente con grandes dificultades financieras, que se financiarán con la reforma de impuestos y un programa de créditos del Instituto de Crédito para la Reconstrucción, una entidad pública.

La oposición conservadora no bloqueará el proyecto

El apoyo del SPD es sólo el primer paso del largo camino legal que la Agenda 2010 deberá seguir para convertirse en ley. Schröeder, que quiere poner en marcha sus medidas este año, puede respirar tranquilo sobre el resultado de la votación en la cámara baja (Bundestag), donde su partido cuenta con una escasa mayoría, aunque algunos de los diputados socialdemócratas habían manifestado en las últimas semanas sus reservas a los planes de reforma. En la cámara alta (Bundesrat), el SPD precisa del apoyo de los conservadores, pero éstos no bloquearán el proyecto. Angela Merkel, secretaria general de la Unión Cristianodemócrata (CDU), dijo a la prensa alemana estar a favor de una cooperación constructiva con el SPD para aplicar las medidas de la Agenda.

La CDU no bloqueará o dilatará las reformas 'por motivos partidistas', aseguró recientemente la líder de la oposición conservadora. æpermil;sta ha presentado un plan alternativo a la Agenda 2010, con ligeras diferencias en escasos puntos y en plena coincidencia en otros como el retraso de la edad de jubilación o la unificación en un solo pago de la ayuda social y el subsidio de desempleo para los parados de larga duración.