Engaño

Ahold reconoce que otra filial de EE UU también infló sus beneficios

El multimillonario escándalo de Ahold parece no concluir. La tercera cadena de supermercados del mundo reconoció ayer un nuevo fraude de 29 millones de dólares (24,6 millones de euros) en la red de supermercados Tops. Este nuevo desfase contable se une a los 880 millones de la filial US Foodservice con los que la compañía infló sus cuentas de 2000 y 2001.

'Hemos detectado irregularidades contables intencionadas en el manejo de ganancias y aplicaciones erradas de los principios contables generalmente aceptados'. Así comunicaba ayer la compañía de distribución anglo-holandesa la implicación de otra de sus filiales estadounidenses en las irregularidades contables.

El fraude procedía mayormente de los programas de descuento a minoristas y empresas de servicios alimentarios que debían quedar ligados a las ventas y que, como en el caso de US Foodservice, quedaron desligadas de las mismas, según indicó la compañía. La cadena de supermercados Tops tiene más de 370 establecimientos a lo largo del país y su cifra de facturación de 2001 ascendió a 3.000 millones de dólares.

El anuncio se ha hecho público tan sólo 10 días después de que la compañía asegurara no tener conocimiento de fraudes más allá de los entonces admitidos. A día de ayer, la portavoz de Ahold, Martha van Dijk, indicó que la investigación en 14 de las filiales está 'sustancialmente concluida' y que en las próximas dos semanas se cerrará el proceso en las tres en las que aún continúa abierto. Van Dijk admitió que existen irregularidades de menor cuantía también en otras filiales, aún sin determinar.

Tercera modificación

Con este nuevo anuncio, Ahold deberá rectificar sus beneficios antes de impuestos en una cuantía total de 909 millones de dólares. Los primeros 880 millones corresponden a desfases contables en su filial de distribución US Foodservice.

El pasado 25 de mayo, un nuevo anuncio modificaba las cifras de la compañía, aunque esta vez los desórdenes contables no afectaban a los resultados. Ahold, que en esa misma semana admitió la dimisión de Jim Miller, presidente de US Foodservice y dos de sus consejeros, redujo en 22.000 millones su facturación de los últimos dos ejercicios.

Plazos prorrogados

La compañía tenía prevista la fecha del próximo 30 de mayo para presentar sus nuevos estados contables de 2002, pero ayer anunció que los bancos han prorrogado el plazo para presentar las nuevas cuentas hasta el próximo 30 de junio para la mayoría de sus filiales.

Precisamente el cumplimiento de los plazos establecidos le permitirá a la compañía utilizar un tramo de 915 millones de dólares con una línea de crédito de 2.650 millones otorgada el pasado mes de marzo. Deloitte & Touche, la compañía encargada de la auditoría de las cuentas, no ha señalado, sin embargo, el plazo que baraja para la conclusión del proceso.

La investigación de Ahold continuará por separado en lo que se refiere a su filial argentina Disco. En el caso de esta filial será Ernst & Young la empresa auditora.