Elecciones 2003

El ascenso nacionalista, clave del futuro de Euskadi

El fuerte aumento de los votos de la coalición nacionalista PNV-EA en el País Vasco ha comenzado a plantear, desde ayer, el inicio de una importante polémica dentro del PSE y con relación al PP sobre la política de alianzas municipales y en las Diputaciones.

Y más allá, de las políticas de los dos grandes partidos en relación con el problema vasco.

Adelantando lo que vendrá, el candidato socialista a la Diputación de Álava, Javier Rojo, dijo ayer que el planteamiento de su partido será conseguir el gobierno de esa institución con el apoyo del PP, a cambio de votar a los populares para que sigan al frente del Ayuntamiento de Vitoria.

Por el contrario, el coordinar de Ezker Batua (IU en el País Vasco), Javier Madrazo, pidió ayer mismo al PSE que no pacte con el PP, al tiempo que requería del PNV que gire 'a la izquierda' si quiere contar con el apoyo de su grupo.

Otro elemento que no podrá dejar de ser valorado por el bloque nacionalista PNV-EA y el núcleo constitucionalista del PSE y del PP es que la ausencia de Batasuna de los comicios no ha significado, sin embargo, su desaparición política. Así lo demuestra el hecho de que se registraran el domingo 126.000 votos nulos en el País Vasco, que en 1999 no habían llegado a 10.000.

Incluso si se contabilizan esos votos nulos a favor de AuB, sucesora de Batasuna, esto supone que este sector habría perdido alrededor de 100.000 respecto de las municipales y forales de hace cuatro año. Pero, así y todo, los votos nulos representan el 10% del total.