Argentina

Kirchner pide una quita de la deuda al asumir la presidencia

Néstor Kirchner tomó posesión ayer como nuevo presidente de Argentina y se comprometió a mantener la apertura del país al mundo, aunque subrayó que los acreedores de la deuda pública del país 'sólo cobrarán si a la Argentina le va bien'.

En su discurso de investidura ante la Asamblea Legislativa de ambas Cámaras, Kirchner afirmó que 'seguirá principios firmes de negociación con los tenedores de deuda soberana en la actual situación de suspensión de pagos. No se puede volver a pagar deuda a costa del hambre ni la exclusión de los argentinos'.

Más adelante, dejó claro que su Gobierno buscará una quita de la deuda, ya que 'de manera inmediata se pedirá la reducción de los montos de la deuda, la reducción de las tasas de interés y la ampliación de los plazos de madurez y vencimientos de los bonos'. La deuda pública es de 137.000 millones de dólares.

Durante la ceremonia, que tuvo lugar en el Congreso de la Nación, estuvieron presentes importantes jefes de Gobierno y de Estado de América y Europa. Kirchner recibió los atributos de mando de parte del presidente saliente Eduardo Duhalde, iniciando así un periodo de Gobierno que culminará el 10 de diciembre de 2007.

Entre los invitados a la investidura, se encontraban, entre otros, el Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón; el presidente de Cuba, Fidel Castro; el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el de Venezuela, Hugo Chávez, así como el de Chile, Ricardo Lagos.

El príncipe Felipe manifestó ayer su 'confianza' en el nuevo Gobierno argentino y expresó su esperanza de que durante la gestión del nuevo presidente 'empiece a recuperarse la economía' del país suramericano.

Entre las definiciones más importantes de su discurso, Kirchner aseguró que la inserción de Argentina en la economía internacional debe hacerse 'a través del Mercosur', al tiempo que afirmó que su Gobierno cuidará 'el equilibrio fiscal'.

En un pasaje particularmente importante, el nuevo presidente argentino señaló que la pobreza que padecen millones de argentinos 'no se soluciona desde las políticas sociales, sino desde las políticas económicas'. En este sentido, puso de relieve el 'papel principal' que tendrá el Estado en la 'promoción de políticas activas'.

Tras anunciar que continuará con 'los subsidios al desempleo y la asistencia alimentaria', Kirchner defendió la gestación de un 'capitalismo nacional' para superar la crisis argentina.