PIB

Francia se salva de la recesión en el primer trimestre

El producto interior bruto (PIB) francés del primer trimestre ha quedado por debajo de nuestra previsión: el crecimiento interanual ha sido del 1%, frente al 1,4% que esperábamos. No obstante, la tasa intertrimestral ha sido positiva (0,3%), mejorando ampliamente la del cuarto trimestre de 2002 (-0,1%) y salvando la economía de la recesión.

La desviación respecto de lo esperado procede tanto de la demanda interna como de la externa. Respecto de la primera, han quedado por debajo de nuestra previsión la inversión pública y la demanda de origen empresarial (inversión y, especialmente, la variación de existencias), en sintonía con el bajo tono de las expectativas empresariales. El consumo privado ha estado en línea con lo previsto y el consumo público ha sorprendido favorablemente.

Las exportaciones han acusado la apreciación del euro y han caído un 0,7% intertrimestral, empeorando respecto del trimestre anterior (-0,5%). Las importaciones han repuntado (0,7% frente al -0,6% del trimestre previo) por el encarecimiento de las importaciones petrolíferas y la ligera reactivación industrial. Ello ha derivado en una contribución negativa al crecimiento del sector externo de -0,1 puntos porcentuales

Cabe señalar algunos aspectos positivos en los datos del PIB. El ritmo de crecimiento intertrimestral del consumo privado se ha acelerado, mostrando el mejor registro desde el tercer trimestre de 2001. También ha mejorado la inversión empresarial con una variación intertrimestral positiva tras siete trimestres de contracción. Como resultado, la demanda doméstica ha mostrado el mejor registro del último año, al crecer un 0,7% frente a la caída del 0,1% del último trimestre de 2002.

Pese a la incertidumbre en el corto plazo, nos inclinamos por una moderada recuperación económica desde mediados del año actual. La evolución reciente de los indicadores de actividad y demanda está siendo positiva, y aunque las expectativas se encuentran en niveles bajos, esperamos una suave mejora a partir de mayo. La crítica situación alemana y la fortaleza del euro pesarán de forma negativa, mientras que el abaratamiento del petróleo será positivo. Esperamos un crecimiento medio del 1,3% y 2,1% para 2003 y 2004, respectivamente.

Los últimos meses se han caracterizado por un dramático empeoramiento del saldo comercial en la eurozona. Desde finales del año pasado, las exportaciones del área euro han perdido fuerza paulatinamente, lo que se ha acentuado fuertemente desde el inicio de 2003: su crecimiento interanual ha pasado del 3,7% en el tercer trimestre de 2002 a un -2,1% en el primer trimestre de este año. En este proceso el fortalecimiento del euro ha sido un factor determinante, aunque también ha estado condicionado por la ralentización del comercio internacional derivado de la guerra en Irak.

La balanza comercial de la zona euro sigue empeorando

Paralelamente, las importaciones se están recuperando de forma acelerada en los últimos meses: mientras en el tercer trimestre del año pasado se contrajeron un 1,8%, en los tres primeros meses de 2003 han crecido un 3,4%. Ello ha venido provocado por el aumento en el precio de las importaciones energéticas, junto con el mayor atractivo de las importaciones ante la apreciación del euro. Como resultado, el superávit comercial acumulado en el primer trimestre de 2003 es el más pequeño desde mayo de 2001.

Este pobre comportamiento del sector externo ha sido uno de los determinantes del débil crecimiento del área en el primer trimestre.

Esperamos que el abaratamiento del crudo desde abril se traduzca en una moderación del crecimiento de las importaciones, mejorando algo el saldo comercial. Por el lado de las exportaciones no esperamos la reactivación hasta bien avanzado el segundo semestre.

En España, el transporte aéreo de viajeros creció en abril un 9,4% interanual. Sin embargo, descontando el efecto Semana Santa, el dato ha sido inferior a lo previsto. Aunque este último dato supone un freno en la fuerte aceleración, esperamos que ésta se retome en 2003, creciendo en torno al 4%.

La entrada de turistas ha registrado en el mes de abril un crecimiento del 13,8% interanual. Aunque el efecto Semana Santa también se ha hecho visible, el dato ha superado nuestra previsión. La tendencia continúa dibujando una suave aceleración que revierte la intensa pérdida de ritmo sufrida desde 1997.

En Argentina, el IPI en abril creció un 20,1% interanual. El ciclo tendencia del indicador continúa expandiéndose.

Los indicadores adelantan una desaceleración del PIB en EE UU

En mayo, los indicadores de actividad y demanda de Estados Unidos ponen de manifiesto que la economía sigue débil. Por el lado de la oferta, continúa el deterioro del mercado de trabajo y la negativa evolución de la industria y construcción. Por el de la demanda, las ventas al por menor y las de coches sugieren que el consumo privado mantiene la atonía de meses anteriores. Así, cabe esperar que en el segundo trimestre la economía crecerá de forma moderada, en línea con lo ocurrido a comienzos de año. En tasa interanual se espera cierta desaceleración del crecimiento, que fue de un 1,9% en el primer trimestre. Como puede observarse en el gráfico, las tasas de variación interanual del índice de indicadores líderes, que anticipan la variación interanual del PIB, apuntan una desaceleración del crecimiento en el segundo trimestre. En abril este indicador ha vuelto a caer, situándose en el nivel más bajo desde marzo de 2000. La evolución de este indicador en abril podría estar anticipando un deterioro de la actividad más allá del segundo trimestre.