La OCDE reclama más flexibilidad laboral para atraer inversiones

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) reclama a los países desarrollados una reglamentación menos restrictiva del mercado laboral y una mayor apertura de los mercados de productos a la competencia para impulsar la entrada de inversiones directas extranjeras.

Según un estudio difundido ayer por el organismo, el 'excesivo rigor' de la legislación existente en algunos países sobre el mercado laboral, el 'nivel elevado' de las retenciones obligatorias de impuestos y cotizaciones sociales y la 'apertura insuficiente' de los mercados a la competencia 'desalientan' la entrada de inversiones extranjeras, que tienden a destinarse a lugares con menores costes.

En este sentido, el informe conocido ayer destaca los esfuerzos realizados por algunos países de la zona OCDE, como Reino Unido e Irlanda, en materia de liberalización de sus mercados de trabajo y de los productos, que han sido 'determinantes' para atraer los capitales extranjeros.

La OCDE estima que todavía subsisten 'importantes restricciones' en varias ramas de actividad, sobre todo en el sector servicios. El estudio apunta que las mayores restricciones se producen en los sectores de transportes (Estados Unidos, por ejemplo), de telecomunicaciones (Japón), en el eléctrico y en las actividades financieras.

Entre las restricciones citadas por este organismo internacional figuran también los límites a la participación extranjera en las empresas, en ocasiones por procedimientos de filtraje y de autorización, o el número de ciudadanos extranjeros que pueden trabajar en una filial local de una empresa extranjera.

Según la OCDE, los países donde el nivel global de restricciones es más elevado son Canadá, México, Turquía, Japón, Corea, Austria, Japón e Islandia, mientras que el carácter 'estrechamente integrado' del mercado único de la UE favorece este tipo de inversión.