Sector financiero

La red de oficinas creció en 2002 sólo en siete comunidades autónomas

Las cajas de ahorros y cooperativas de crédito mantuvieron todavía el año pasado el impulso expansionista. Pese a haber ralentizado considerablemente el ritmo de aperturas, las cajas inauguraron nuevos puntos de venta en todas las comunidades autónomas, salvo en La Rioja y Navarra, según un estudio sobre bancarización en España difundido ayer por la castellanoleonesa Caja España. Madrid y Cataluña volvieron a ser los dos focos de atracción para estas entidades, que ampliaron la red en otras 98 oficinas, respectivamente, durante el año analizado.

Las cooperativas de crédito crecieron también en todas las comunidades autónomas, especialmente en Andalucía (54) y en el País Vasco (21)

Entre tanto, los bancos intensificaron el proceso de cierres, con lo que el balance general del sistema se salda con tres oficinas menos que el año anterior. Un año más, por tanto, con balance negativo, después de muchos ejercicios de crecimiento continuo que han convertido a España en uno de los países más bancarizados de Europa.

El sistema bancario contaba al término del ejercicio con 38.673 oficinas, de las que 14.072 corresponden a los bancos, 20.326 a las cajas y 4.275 a las cooperativas de crédito.

Las cajas abrieron 497 nuevas sucursales y las cooperativas, 184, mientras que los bancos redujeron su red en España en 684 puntos.

Los redactores del informe atribuyen la reducción de la red de los bancos a 'la culminación de las diferentes políticas de fusiones y a la importancia creciente que se da a los servicios financieros distribuidos a través de Internet'.

La reducción de las oficinas en la banca obedece fundamentalmente al proceso de ajuste de red protagonizado por el BBVA y Santander Central Hispano, un proceso que puede haber tocado a su fin, a juzgar por las declaraciones de los responsables de los propios grupos, que asumen que el ajuste ha culminado e incluso han anunciado un periodo de aperturas selectivas. Lo cierto es que el proceso de reestructuración de oficinas de los grandes, que ha coincidido en el tiempo con una de las fases de expansión más llamativas de las cajas, ha pasado factura a los bancos en términos de cuota de mercado, una circunstancia que pretenden cambiar en el futuro. La constatación de que el avance de la banca por Internet o por otros canales alternativos a la oficina ha resultado ser más lento de lo previsto ha influido también en el cambio de opinión de los bancos respecto a la política de sucursales.

Al analizar el sector en conjunto, el desglose por comunidades autónomas indica que sólo hubo siete (País Vasco, Cataluña, Andalucía, Murcia, Canarias, Extremadura y Baleares) donde crece la red, mientras que el resto cerró el año con menos oficinas que el anterior.

Castilla y León es la comunidad autónoma donde más se redujo el número de oficinas, con un saldo de 57 puntos de venta menos. Aunque las cajas abrieron 13 oficinas y las cooperativas 19 no pudieron compensar los 89 cierres de los bancos.

Índice de bancarización

En contraste, Andalucía es la región donde más crece la red bancaria, ya que, a pesar de que los bancos eliminaron 80 sucursales, las cajas abrieron 97 y las cooperativas 54, con lo que el saldo total es de 71 oficinas nuevas.

En el informe, Caja España elabora también un índice de bancarización (número de oficinas por cada 10.000 habitantes). Esta ratio apenas ofrece variaciones respecto al ejercicio anterior. Las comunidades que tienen este índice más elevado son La Rioja, con 15, seguida de Aragón, con 13,4, y Baleares y Navarra, con 11,8 oficinas por cada 10.000 habitantes.

En cuanto a depósitos por oficina, es Madrid, seguida de las ciudades autonómicas de Ceuta y Melilla, la que sigue a la cabeza.