Contabilidad

Jazztel: cuentas claras... por triplicado

A cuánto ascendieron las pérdidas de Jazztel en el último trimestre? ¿Y sus ingresos? La respuesta parece fácil, teniendo en cuenta que la operadora publicó sus resultados la semana pasada, pero todo depende del documento que se mire.

Información registrada en la CNMV el 13 de mayo: Jazztel redujo sus pérdidas un 19%, al recortarlas hasta 26,78 millones de euros. Hecho relevante publicado un día después: los números rojos de la telefónica se disparan un 28% y se elevan a 26,25 millones.

El principal problema es que ambas cifras son ciertas y oficiales. De hecho, existe incluso una tercera versión de los resultados de Jazztel aunque, afortunadamente para el inversor español, no se hace pública en la CNMV.

La disparidad de números no es un acontecimiento puntual. Lleva sucediendo todos y cada uno de los trimestres desde su nacimiento. Y es que la explicación está, precisamente, en la historia de la compañía que fundó Martín Varsavsky.

Para encontrar la fuente de la primera divergencia hay que remontarse al nacimiento de Jazztel, una compañía que basó su financiación en la emisión de bonos de alta rentabilidad. La legislación española no permitía este esquema, así que la operadora tuvo que buscar acogida en un país cuya normativa lo contemplase. Reino Unido fue la elección y Londres es, desde entonces, su sede.

Otra vez fue la legislación española, unida a la posición de la CNMV, el origen de la segunda disparidad. Ante las reticencias de los reguladores nacionales, Jazztel tuvo que hacer su estreno bursátil en el estadounidense mercado Nasdaq y sólo cuando la normativa se flexibilizó pudo debutar en España.

El resultado de esta andadura es una compañía española, con sede en Londres y cuya Bolsa principal fue, durante mucho tiempo, estadounidense. Y, como a toda acción sucede una reacción, Jazztel tuvo que pagar una contrapartida: está obligada a hacer una contabilidad para cada uno de estos países.

Así, cada trimestre el equipo de financieros echa cuentas por partida triple y cada una da un resultado distinto. 'Es un proceso muy complejo para nosotros', explica Christoph Schmid, director general de la operadora, 'es costoso y no nos gusta, pero no lo hacemos por capricho'.

A pesar de tener tres contabilidades, Jazztel siempre ha basado su evolución, comentarios y perspectivas en la estadounidense, por recomendación, explica la compañía, de los bancos de inversión y porque sus primeros accionistas fueron americanos. Esta opción, sin embargo, no elimina 'la obligación legal de presentar las cuentas con contabilidad española', explica la CNMV.

Y así continúa a pesar de que la operadora ya no cotiza en Estados Unidos. La existencia de bonos de alta rentabilidad y las exigencias de su crédito sindicado hacen que sea todavía un imperativo mantener la fórmula americana, aunque la operadora no descarta volver a la ortodoxia y, como empresa española que es, dar publicidad a las cuentas nacionales.

Con el cambio, Jazztel ganaría en claridad, sobre todo para los inversores, que no tendrán una nota de prensa con datos que serán desmentidos horas o días después en la CNMV. Pero tendría que hacer una serie histórica y comparable de todos sus datos para los inversores, bancos y bonistas de EE UU.

Jazztel ha seguido la norma de dar prioridad a los resultados estadounidenses en todos los casos. En el primer trimestre de este año, la pauta redundó en su beneficio. Pero incluso cuando no es así ha resistido la tentación. La mayor se produjo en el primer trimestre de 2001. Tuvo beneficios bajo la norma contable española y los ocultó. 'No usamos los principios contables en nuestro beneficio', añade Schmid. 'Lo aplicamos a rajatabla y lo que sale sale'.

A pesar de que las divergencias son, en algunos casos, cuantiosas, lo cierto es que la contabilidad no afecta demasiado a la línea operativa de la empresa. Las diferencias vienen por los extraordinarios, y Jazztel ha tenido muchos. Las plusvalías por la venta de Ya.com -mayores en España que en EE UU- afectaron durante varios trimestres. También lo ha hecho el reciente canje de deuda por acciones o la recompra de bonos. Sólo la salida a Bolsa está llamada a distorsionar los resultados durante cinco años, y el efecto de los planes de opciones será mucho más duradero.