Europa

Alemania conserva su musculatura exterior

No todo van a ser malas noticias. En medio de desastrosos datos sobre la salud de las finanzas públicas, revisión a la baja de las previsiones de crecimiento y aumento del número de parados, el Gobierno alemán recibió ayer un dato positivo. El superávit de la balanza comercial alcanzó el pasado año los 126.200 millones de euros, frente a 95.500 millones de euros de 2001, una cifra récord. La Oficina Federal de Estadística destacó que Alemania registró superávit con 170 de sus 240 socios comerciales. Por países, el saldo fue especialmente positivo con EE UU, con un superávit de 26.600 millones de euros a favor de Alemania, un 22% más que en el 2001, seguido de Gran Bertana, con un aumento del 33%, hasta 20.600 millones de euros. En el cuarto lugar de esta lista se encuentra España, con un saldo a favor de la economía germana de 13.900 millones de euros, frente a 12.600 millones de euros del 2001.

La buena salud de las exportaciones germanas salvó al país de caer en la recesión el pasado ejercicio y le permitió alcanzar un raquítico, aunque positivo, crecimiento económico del 0,2%. El superávit comercial récord se produjo pese a la crisis económica y el inicio de la revalorización del euro, que durante 2002 recuperó un 16,6% de su valor frente al dólar.

Para Ralf Solveen, experto en coyuntura económica del banco germano Commerzbank, parte de la causa del superávit comercial está, precisamente, en la debilidad económica. 'No sólo subieron las exportaciones, sino que también bajaron las importaciones, debido a la debilidad de la demanda interior alemana', dijo, y destacó que 'no hay ninguna contradicción entre crisis económica y superávit en la balanza comercial'.

Otra causa de este saldo positivo es la competitividad de las exportaciones alemanas, 'que pudo mantenerse pese a la crisis', unida a efectos relacionados con el tipo de cambio. 'Al aumentar el valor del euro frente al dólar a lo largo del año, el valor nominal de las mercancías exportadas aumentaron y el de las importadas descendió', explicó el experto. En total, Alemania importó el pasado año mercancías por un valor de 522.062 millones de euros y exportó bienes por valor de 648.306 millones de euros.

Sin embargo, la fortaleza del euro es un arma de doble filo que podría llegar a hacer mucho daño a la economía alemana y que ya está haciendo cundir el pánico entre las empresas exportadoras alemanas. La divisa europea se ha apreciado casi un 10% frente al dólar en lo que va de año, ayudada por factores como las dudas sobre la recuperación económica estadounidense, la guerra de Irak y el diferencial de tipos entre EE UU y la euro zona a favor de esta última. Y el pasado fin de semana bastó una insinuación del secretario del Tesoro estadounidense, John Snow, sobre los efectos positivos de un dólar débil para la economía de EE UU para que el euro se disparara hasta valores cercanos a los de su estreno en enero de 1999.

El Gobierno alemán empieza a no ocultar su preocupación por la recuperación de la moneda única y los posibles efectos negativos sobre su economía. El ministro de Finanzas, Hans Eichel, afirmó esta semana en la reunión del Ecofin en Bruselas que el Banco Central Europeo (BCE) tiene margen de maniobra para volver a bajar los tipos de interés. Su colega francés, Francis Mer, dijo que el BCE 'ha tomado en cuenta nuestro punto de vista y ha reconocido claramente que hay espacio para un recorte de las tasas'. Una reducción del precio del dinero, que según numerosos expertos podría llegar el próximo mes de junio, sería favorable para Alemania al contribuir a animar su débil crecimiento económico. El presidente del Banco Central alemán, Ernst Welteke, pidió al Gobierno firmeza ante los sindicatos para imponer las reformas que precisa la economía alemana.

Superávit en Francia

Por otra parte, el excedente del comercio exterior francés se redujo a 97 millones de euros en marzo pasado, después de los 574 millones obtenidos en febrero, según los datos comunicados hoy por las aduanas.

Esa disminución se explica, sobre todo, por la ralentización económica sufrida por algunos socios comerciales, y en particular por Alemania, así el déficit francés aumentó a 1.025 millones de euros en marzo con ese país, frente a los 761 millones de febrero. En conjunto, Francia tuvo una balanza comercial negativa con el resto de los Estados de la zona euro de 602 millones de euros, cuando en febrero había sido de 159 millones. Con EE UU, Francia tuvo un superávit de 98 millones de euros.

Estados Unidos absorbe el 10% de las ventas

Alemania, que realiza un 60% de sus ventas al exterior fuera de la euro zona y cerca de un 10% de éstas en Estados Unidos, teme que la fortaleza de la divisa reduzca la competitividad de sus productos fuera del área.

Y algunos grandes consorcios con intereses en el mercado estadounidense como la automovilística Volkswagen, la farmacéutica Altana o el fabricante de productos cosméticos Wella, ya han confirmado que sus ventas o beneficios del primer trimestre cayeron debido a efectos del tipo de cambio.

Para Monik Schulz-Streluw, directora del BAO, una filial de la Cámara de Comercio de Berlín especializada en estudios sobre el euro, el efecto de la carrera alcista de la divisa europea lo notarán principalmente las exportaciones destinadas a Estados Unidos o sus zonas de influencia, a pesar de que la moneda única se ha apreciado también frente a otras divisas como la libra esterlina o el yen japonés. 'Además, el efecto será más patente en mercancías de valor alto, como los automóviles', dijo.

En este sentido, el presidente de la Asociación Alemana de la Industria del Automóvil, Bernd Gottschlak, señalaba ayer que el sector del motor ya contaba con una recuperación del euro y que, en cualquier caso, la divisa cotiza ahora a niveles que ya alcanzó a principios de 1999, pero reconoció que su ascenso no deja de ser 'un motivo de preocupación'.

Los responsables de la política económica piden compensar la fortaleza de la divisa con un nuevo descenso de los tipos de interés, ahora en el 2,5%.