Política de desinversiones

Vivendi se dispone a cerrar la puerta a Hollywood con la venta de su filial de entretenimiento

Vivendi Universal, el gigante de los medios de comunicación, ha anunciado hoy que está negociando la venta de su filial estadounidense Vivendi Universal Entertainment, informa Reuters. Esta división engloba la mayor parte del negocio que heredó, del imperio canadiense de la familia Seagram hace tres años, el entonces presidente del grupo Jean-Marie Messier.

Su actual responsable, Jean-René Fourtou, ha asegurado hoy en la junta de accionistas del grupo que sería una especie de ¢fantasía" pensar que Vivendi puede seguir ocupándose desde su sede en París de Los-Angeles Group, que controla los estudios Universal, parques temáticos y negocios de televisión por cable.

Vivendi negocia con diversas partes una venta íntegra o parcial de la división de entretenimiento, mediante un intercambio de dinero u tipo de acuerdo, explicó Fourtou. Siguiendo una estrategia de marcadas desinversiones, con el objetivo de aliviar la fuerte deuda que dejó su predecesor, el presidente del grupo se ha deshecho de las actividades cinematográficas y de ocio del grupo en EEUU. Tras confirmar la cesión de su negocio de videojuegos, aún no ha tomado una decisión sobre la música. Eso ha dicho hoy, y no dudó en calificar de ¢arriesgadas ambas¢, tanto la venta como la permanencia de Universal Music.

Las 'telecos', sólidas

Entre los puntales del conglomerado, Fourtou ha destacado hoy a las telecomunicaciones. Recordó que el proveedor de telefonía móvil galo SFR se consagró en 2002 como una de las compañías mejor situadas en cuanto a cashflow del CAC 40, el índice principal de la bolsa parisina. Por eso, en diciembre, el presidente aumentó su participación en la subsidiaria Cegetel, apuntándose un tanto frente al rival británico Vodafone. Pese a su delicada situación financiera, el grupo despidió el año pasado con una demostración de que no está dispuesto a perder sus mejores activos: quiso mantener las riendas de Cegetel, aunque ello le costó 4.000 millones. Maroc Telecom, de la que Vivendi posee el 35%, es otro negocio "brillante", en palabras del directivo, quien no escatimó alusiones al elevado precio que supuso su compra bajo la batuta de un derrochador Messier.