Ley Audiovisual

El plan de Piqué recorta en 300 millones los ingresos de RTVE

Los cálculos que se han apresurado a realizar en RTVE no cuadran. La intención inicial del Ministerio de Ciencia y Tecnología de recortar sensiblemente el tiempo que las televisiones públicas podrán dedicar a la publicidad supondrá en el concreto caso de TVE una merma de ingresos de entre 240 y 300 millones de euros, algo que RTVE no se puede permitir en estos momentos.

TVE alcanzó el año pasado lo que técnicamente se considera su techo publicitario, que será muy difícil de superar de forma significativa en el futuro. La cadena pública llegó en sus máximas horas de audiencia a los límites legales de emisión de anuncios establecidos y, como resultado, sus ingresos publicitarios se situaron en cifras récord. Su recaudación por este concepto alcanzó los 664 millones .

Un recorte del calado que pretende aplicar ahora el ministerio afectaría directamente a la estructura de ingresos de RTVE. De hecho, las fuentes consultadas aseguran que un cambio tan drástico supondría tener que reconsiderar íntegramente el modelo de televisión pública en España.

Este severo recorte de ingresos es lo que ha ocasionado que la Ley Audiovisual redactada por el equipo de Josep Piqué haya sido tan duramente criticada por la otra ala económica del Gobierno, principalmente, el Ministerio de Hacienda.

Las inamovibles posiciones en una y otra parte son las que a la postre han provocado que Josep Piqué haya optado por intentar llevarlo al Consejo de Ministros, probablemente el que se celebrará el próximo 9 de mayo, con el artículo 37 -el que inicialmente fijaba el sistema de financiación de la radio y la televisión pública- en blanco, a la espera de que las conversaciones y negociaciones en el seno del Gobierno den se fruto y se pueda incluir una nueva estructura de financiación para las televisiones públicas en el trámite parlamentario de la ley.

El movimiento de Piqué ha causado cierta perplejidad. Según fuentes del Gobierno, la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), entidad encargada por el Gobierno de dirigir la gestión económico-financiera del ente, no ha acabado todavía de poner en marcha un sistema de contabilidad analítica en RTVE. Y no tiene todavía información relevante que le permita hacerse una idea de cuál es la estructura de costes real.

'No sabe todavía cuál es el coste real del servicio público que presta RTVE', explican las fuentes consultadas. 'No se tiene información de lo que, por ejemplo cuesta en TVE la emisión de la misa, o la decisión que se tomó el 11 de septiembre o el día del inicio de los bombardeos sobre Irak, de no cortar el programa especial de los informativos con publicidad', indican.

Por tanto, precisan, es muy difícil saber cuáles serán las necesidades futuras de financiación y 'es muy arriesgado hacer cábalas a futuro'

La SEPI tendrá esa información cuando la consultora Accenture termine de instalar el sistema informático de contabilidad analítica, cuyo contrato ganó por concurso el pasado año. 'En todo caso, el debate es muy peligroso. Parece que se ha instalado el convencimiento de que un eventual recorte publicitario se podrá compensar en el futuro con una mayor subvención pública y eso es radicalmente falso', advierten las fuentes consultadas.

La reglamentación actual, la Ley Audiovisual futura elaborada por Piqué y las regulaciones de Bruselas, impiden expresamente que la subvención exceda el coste derivado del cumplimiento de la función de servicio público.

'Por lo tanto, por esa vía no cabe inyectar dinero para la financiación de la televisión pública y hasta el momento Ciencia y Tecnología no ha explicado su propuesta de cómo compensar los menores ingresos que originará el recorte publicitario.'