Sanciones a Irak

Aznar y Blair apuestan por un rápido fin de las sanciones de la ONU

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, y el primer ministro británico, Tony Blair, se mostraron ayer a favor de un rápido final de las sanciones contra Irak, según declaró este último tras la reunión que ambos mantuvieron anoche en Londres.

Aznar coincidió con las palabras de Blair durante su exposición, en la que había pedido que las sanciones terminen 'cuanto antes', y admitió que para ello es necesaria una 'verificación independiente' de que han desaparecido de Irak las armas de destrucción masiva. Pero el líder español no precisó quién debe hacer esta verificación, señalando solamente que esto debe discutirse 'con los aliados y con la ONU', tal como lo había afirmado Blair.

Ambos dirigentes se reunieron en Downing Street, la sede del Gobierno británico, y durante su encuentro hablaron por teléfono con el presidente de Estados Unidos, George Bush, sobre el proceso de reconstrucción de Irak y sobre el proceso de paz en Oriente Próximo.

Blair y Aznar no se pronunciaron directamente sobre la posibilidad de que Irak tenga un Gobierno islamista, pero Aznar advirtió que lo primero es construir en el país una 'comunidad jurídica' porque en Irak 'no había Estado', sino un régimen dictatorial. Los dos dirigentes aseguraron que la coalición no abandonará a los iraquíes y que les ayudará a construir su futuro.

Asimismo, aplaudieron el acuerdo logrado por los palestinos para construir un nuevo Gobierno.