Nueva Europa

Aznar exige incluir el Pacto de Estabilidad en la Constitución europea

José María Aznar esbozó ayer en Madrid los nuevos criterios básicos que defiende el Gobierno ante los trabajos de la convención europea. Como prioridad citó el respeto al Pacto de Estabilidad presupuestaria, al que concedió gran relevancia ahora que 'hay peligro de recesión en Europa'. Dicho pacto debe estar recogido, añadió Aznar, como uno de los aspectos 'más relevantes' de la nueva Constitución europea.

Los principios del pacto ya constan en el Tratado de la Unión, pero Aznar considera imprescindible incorporarlos a la futura Constitución, ya que de la fortaleza económica de los países miembros, razonó, depende la proyección internacional de la UE. De no ser así, añadió, 'correremos más riesgos'. El grupo de asuntos económicos que trabaja en la convención ha sido, precisamente, el que ha aportado conclusiones menos precisas, debido a la división entre los países partidarios de una creciente coordinación económica entre Estados y los contrarios a esta tendencia.

El presidente aseguró también que intentará imponer una relación prioritaria de la UE con Estados Unidos, ejemplo que animó a seguir a todos los países que integran la Unión o lo harán en el futuro. Sólo una 'minoría miope', dijo Aznar en referencia al PSOE, olvida que debe existir 'solidaridad atlántica' entre la UE y Estados Unidos. Sin embargo, añadió, ésta debe figurar 'entre las primeras prioridades de cualquier dirigente europeo'. 'La vida sigue después de la crisis de Irak', sentenció el presidente, 'y espero que sea una vida mejor'. Sólo los 'extremistas y radicales', apuntaló, apostaban por la continuidad de la guerra.

Aznar realizó estas declaraciones en unas jornadas organizadas por su partido sobre el futuro de Europa, en las que participaron varios dirigentes del Partido Popular Europeo, entre ellos el ex primer ministro francés Alain Juppé.

El presidente español enfatizó la importancia de que la Constitución resultante de la convención obtenga la ratificación en referéndum de los ciudadanos europeos, mediante una consulta celebrada el mismo día que las próximas elecciones europeas.

Aznar también defendió la conveniencia de crear la figura de un presidente estable del Consejo europeo, aunque no hizo referencia alguna a los rumores que circularon meses atrás sobre sus posibilidades de aspirar a este cargo.