Madrid

El Ibex gana un 2,06%, la quinta subida consecutiva desde que comenzó la guerra

Se trata de un raid, en terminología militar. El asalto definitivo a Bagdad es cuestión de días, dijo ayer un alto mando del ejército inglés. Llegan noticias del frente que entusiasman a las Bolsas: la resistencia iraquí es escasa; los muertos se cuentan ya por miles en Irak, pero apenas existen en la alianza anglo-estadounidense y la victoria es inminente.

Las Bolsa vivieron ayer una sesión eufórica. El Ibex se anotó la quinta subida consecutiva, un 2,06%, aunque llegó a ganar un 3,82% en el mejor momento del día. Una jornada, así, de más a menos. La cifra de actividad mejoró con respecto a sesiones anteriores, 3.329 millones de euros, gracias al elevado volumen en bloques y otras operaciones especiales, que en total ascendieron a 1.290 millones. Sólo la contratación de BBVA fue de 783 millones en operaciones especiales, movimiento típico antes del pago de dividendo el 10 de abril.

Con esta subida, la Bolsa española se sitúa ya un 4,58% por encima de los niveles previos a la guerra en Irak y queda sólo a un 2,4% del máximo anual, alcanzado el 16 de enero en 6.610,6 puntos. En lo que va de año, el Ibex acumula una ganancia del 6,91% y es el mejor índice europeo en el periodo.

El buen tono del sector bancario europeo contagió ayer a las entidades españolas. SCH sumó un 3,01% y BBVA, el 2,27%. Telefónica, que ganó el 3,19%, y Sogecable, un 13,94%, contribuyeron decisivamente al alza del Ibex.

La fuerte recuperación que han experimentado los mercados en los últimos días ha vuelto a poner sobre el tapete la prima de riesgo inherente al conflicto. O lo que es lo mismo, cuánto hay que achacar en la anterior caída de los mercados a la incertidumbre sobre la guerra. Aunque en los últimos días escasean los informes de situación en este sentido, hay expertos que señalan que en las semanas anteriores al comienzo de la invasión de Irak se calculó en un 15% la subida que experimentarían las Bolsas con un desenlace rápido del conflicto. Es decir, que la prima de guerra estaba en ese porcentaje.

Hay analistas que consideran, no obstante, que las sobrerreacciones que siempre se producen en los mercados pueden dejar corta esta referencia, aunque luego a medio plazo las aguas vuelvan a su cauce de normalidad.

Debilidad económica

Las noticias en EE UU sobre la posibilidad de utilizar en el futuro la producción de Irak para cubrir parte de los gastos de la guerra es uno de los asuntos que destacan los expertos en sus informes de estrategia, porque de ser así se eliminaría un foco de déficit presupuestario añadido.

Los datos económicos negativos que se han divulgado en las últimas semanas no han sido valorados por los mercados, porque comienza a tomar cuerpo la tesis, siempre peligrosa, de que el final de la guerra provocará una mejora inmediata de la economía en el mundo. Si fuera así, algo imposible de vaticinar, los datos económicos conocidos no servirían para nada y los mercados habrían acertado con sus movimientos al alza.

Otro foco de interés que ha quedado relegado a un segundo plano es la evolución de los mercados latinoamericanos, donde las compañías españolas con mayor peso mantienen una elevada exposición. Tanto los mercados de Brasil como Argentina y, en menor medida, México han recuperado posiciones, a pesar incluso del entorno internacional desfavorable.

El real brasileño registraba ayer la séptima subida consecutiva, y se situaba en torno a 3,17 unidades por dólar. Las medidas adoptadas por Lula en política económica parecen, en principio, haber recibido el respaldo del mercado, si bien los expertos aconsejen cautela. También el peso argentino se ha mejorado frente al dólar, aunque los inversores permanecen atentos a las elecciones presidenciales a finales de mes y a las negociaciones con el FMI.

Deuda pública y oro acentúan las pérdidas

Las incursiones de las tropas británicas y estadounidenses en la capital iraquí, que en principio dan una muestra de la debilidad del régimen de Bagdad, ha provocado un trasvase de dinero desde los activos considerados refugio, como renta fija y oro, hacia la renta variable. El crudo se ha visto, asimismo, perjudicado por la expectativa de un desenlace rápido. El barril sufrió ayer una elevada volatilidad y se situaba por encima de los 24 dólares.

Los títulos de deuda pública retrocedían por cuarta sesión consecutiva. La rentabilidad del bono español a 10 años, que se mueve a la inversa del precio, se acercaba al máximo desde que comenzó el conflicto, al situarse en torno al 4,252%. El interés del bono alemán con igual vencimiento subía hasta el 4,255%.

El oro también cedía posiciones y se situaba cerca de 322 dólares por onza.