Guerra en Irak

Muere en un ataque cerca de Bagdad el enviado de 'El Mundo' Julio A. Parrado

Julio A. Parrado se encontraba al sur de la capital iraquí, a unos 15 kilómetros del centro, cuando murió víctima de un misil iraquí. Había cruzado todo el país con la Tercera División de Infantería de EE UU desde Kuwait desde el inicio de la guerra. Su función habitual antes del estallido del conflicto era la de corresponsal para el mismo periódico en Nueva York.

Junto a él perdieron la vida otras cuatro personas que viajaban en el mismo convoy: un periodista del semanario alemán Focus y dos soldados estadounidenses. Otros 15 militares resultaron heridos, dos de ellos muy graves. El objetivo de los misiles iraquíes era un centro de comunicaciones de la coalición al sur de Bagdad, según confirmó el Ministerio de Exteriores.

'Algún tipo de misil cayó cerca del centro de operaciones de la Segunda Brigada en el sureste de la ciudad', confirmó el mayor Michael Birmingham, jefe de relaciones de la Tercera División de Infantería. El misil, según el teniente coronel Peter Bayer, destruyó 17 vehículos militares y dejó un 'cráter de gran tamaño'. 'Teníamos un equipo de médicos justo allí, que salvaron muchas vidas', dijo Bayer.

El ex coordinador general de IU declaró, tras conocer la muerte de su hijo Julio, que perdió la vida 'cumpliendo con su obligación como corresponsal de guerra'. 'Hace 20 días estuvo conmigo y me dijo que quería ir a la primera línea', dijo Anguita, quien había acudido al Teatro Federico García Lorca de Getafe (Madrid) para participar en un acto organizado por la Unidad Cívica Republicana.

Anguita confirmó que 'ha sido un misil iraquí, pero es igual, lo único que puedo decir es que vendré en otra ocasión y seguiré combatiendo por la tercera república. Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen'.

Julio A. Parrado nació en Córdoba en 1971 y estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Antes de trabajar para El Mundo, donde empezó en 1993, estuvo empleado en el Diario de Córdoba. Según aparecía ayer en la página web de El Mundo, el pasado mes de febrero había realizado un curso de entrenamiento para corresponsales de guerra organizado por el Pentágono en una base militar de los marines en EE UU.

El Ministerio español de Defensa aseguró ayer que pondrá todos los medios necesarios para la repatriación del cadáver. Fuentes consultadas por Efe explicaron que durante toda la tarde de ayer el ministro de Defensa, Federico Trillo, y el director del Centro Nacional de Inteligencia, Jorge Dezcallar, mantuvieron contactos con las autoridades de EE UU para conocer todos los detalles del incidente.

El vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PP, Javier Arenas, transmitieron su pésame a la familia y al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez. Lo mismo hizo el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero. También el rey Juan Carlos, en nombre de la Familia Real, llamó a Julio Anguita y a Ramírez para expresar sus condolencias.

Hace apenas año y medio, en noviembre de 2001, El Mundo perdió a otro corresponsal de guerra, Julio Fuentes, en el conflicto de Afganistán, en una emboscada junto a otros tres periodistas y un traductor.

Al menos 17 periodistas de medios españoles de difusión nacional informan actualmente del conflicto desde el interior de Irak, 14 de los cuales están en la capital.

Con la muerte de los dos periodistas asciende a ocho el número de reporteros fallecidos en el conflicto, además de un intérprete.

Otros dos periodistas, de nacionalidad polaca, fueron capturados ayer por un grupo de iraquíes armados, pero no uniformados, al sur del país. Se trata de Marcin Firlej, del canal de televisión TVN 24, y Jacek Kaczmarek, de la radio pública polaca.

Cerca de 600 periodistas de distintas nacionalidades trabajan desde las unidades de las fuerzas estadounidenses que participan en la campaña en Irak.