Europa

El BCE deja los tipos en el 2,5% a la espera de las consecuencias de la guerra

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió hoy mantener los tipos básicos de interés en la eurozona en el 2,50%, como habían anticipado los mercados financieros. En su último encuentro, el organismo emisor rebajó el precio del dinero en 0,25 puntos, dejando a muchos expertos y analistas descontentos en cierto modo, al esperar un recorte mayor.

Por eso, algunos expertos esperaban que los tipos volvieran a bajar aquel 0,25 que el mercado ya había previsto entonces. No obstante, otros analistas señalaban que el precio del dinero se mantendría invariable pese a la debilidad del crecimiento de la zona euro ya que el BCE prefiere esperar a ver los efectos negativos de la guerra sobre la economía, si bien consideran que el próximo recorte llegará pronto, en mayo o junio.

La reunión de hoy es la primera del BCE tras el inicio de la contienda y ha tenido lugar de forma extraordinaria en Roma en el marco de la dos reuniones anuales que la entidad celebra fuera de su sede de Fráncfort. El BCE redujo los tipos en un cuarto de punto en su última reunión, celebrada el 6 de marzo. Hasta el momento, la entidad europea nunca ha modificado los tipos en dos reuniones consecutivas.

Las últimas declaraciones de algunos de los miembros del consejo de gobierno del banco, entre ellos el economista jefe de la entidad, Otmar Issing, y el presidente del Bundesbank, Ernst Welteke, apuntaban también a que el BCE no tocaría de momento los tasas. Estos consideraban que el consejo de gobierno del banco europeo dejará, en su primera reunión tras el inicio de la guerra en Irak, las tasas en el actual 2,5%, en vista de las últimas declaraciones de algunos de sus miembros, como Otmar Issing y Ernst Welteke, respecto a la incertidumbre sobre los efectos económicos del conflicto bélico iraquí.

Una prolongada guerra en Irak costaría a la economía alemana, que representa casi una tercera parte del Producto Interior Bruto (PIB) del área euro, unos 45.000 millones de euros y una caída del PIB del 4,7% este año, sostiene el economista germano Rudolf Hickel. Otros expertos consideran que estas cifras son exageradas, sobre todo un bajón tan elevado del PIB, aunque cada vez parezca menos probable que la guerra sea breve. El BCE opinó, tras su última reunión en marzo, que todavía es muy pronto para valorar definitivamente las consecuencias económicas de la guerra a corto y medio plazo. Por su parte, la Comisión Europea (CE) reiteró hoy sus pronósticos de que el crecimiento de la actividad económica europea alcanzará este año tan sólo un 1%, siempre y cuando también se produzca una recuperación de la confianza en la economía a finales de año.

"Hay que mantener la calma"

En la posterior rueda de prensa, Duisenberg, afirmó que, aunque resulta difícil establecer previsiones de crecimiento en la zona euro debido a la guerra, en ningún caso el nivel será superior al 1%. El BCE, mantuvo los tipos, ya que hay que "mantener la calma y dar una imagen de estabilidad porque es la mejor contribución a la confianza de los inversores, mercados y consumidores". Asimismo, el presidente del BCE, reiteró que la fecha para que abandone su cargo es el 9 de julio, sin que por el momento se plantee otra hipótesis más allá que la de facilitar la transición al frente de ese organismo.

En su análisis de todas las variantes macroeconómicas, el Consejo confirmó que el crecimiento económico en el comienzo de 2003 en la zona euro ha sido más bien débil, lo que hace prever un aumento modesto a final de año, gracias a que en el segundo semestre se producirá una recuperación. Insistido por la prensa para que cuantificara esa previsión, Duisenberg aseguró que "en un año que ha empezado con lentitud el nivel de crecimiento no será superior al 1%". No obstante, puntualizó que el desarrollo de la guerra puede tener influencia en las previsiones, de manera que hasta que no se reduzca la incertidumbre motivada por ese conflicto no se podrá fijar un escenario adecuado y verosímil.