Ofensiva militar

El general Franks admite que la contienda puede extenderse hasta el verano

El comandante de las fuerzas militares de Estados Unidos en Irak, general Tommy Franks, admitió ayer no hay plazos para la guerra y aceptó, de manera indirecta, que no se puede descartar que la campaña se extienda hasta el verano.

En respuesta a una pregunta sobre si creía que la campaña militar anglo-estadounidense podría durar hasta entonces, Franks respondió: 'Uno nunca sabe cuánto durará una guerra'.

Sin embargo, el máximo responsable de las fuerzas de coalición negó que las tropas de la coalición esté demorando su avance sobre Bagdad y anunció que sus soldados están a unos 100 kilómetros de la capital iraquí.

El general Franks, quien brindó en Qatar su rueda de prensa diaria, afirmó que 'cada día el régimen iraquí pierde más de sus capacidades militares', al tiempo que insistió que en ningún momento se ha ordenado una 'pausa' en las operaciones aliadas, tal como se ha señalado en algunos medios de comunicación. Sin embargo, un corresponsal de Reuters que acompaña a las tropas escuchó a un oficial decirles que la pausa podría durar 35 o 40 días. Otro corresponsal de Reuters vio a soldados cavando trincheras más profundas y colocando minas alrededor del campamento en el centro de Irak.

En Washington, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, quien atraviesa horas difíciles debido a las críticas en su contra por la estrategia bélica, cerró filas con Franks al declarar que su país 'no tiene planes para pausas o ceses de fuego'.

El general norteamericano negó también haber solicitado más tropas y destacó los logros alcanzados por la coalición en once días de guerra, lo que le ha permitido libertad de movimientos en el oeste de Irak, la captura de algunos aeródromos y la seguridad de la línea costera.

Ayer, de acuerdo a las informaciones de Franks y de otras fuentes militares de la coalición, se intensificaron los ataques de artillería y las tropas estadounidenses, que tratan de abrir un frente norte tras lanzarse en paracaídas, se están reforzando en el territorio controlado por los kurdos en el norte el país. Se cree que fuerzas especiales entraron en acción por el oeste, pero el principal frente de ataque, el del sur, se encuentra totalmente detenido, de ahí los rumores de una 'pausa' en la ofensiva, desmentida por Rumsfeld.

Bombardeos masivos

Mientras tanto, los bombardeos continúan asolando la capital iraquí y Basora, la segunda ciudad del país, y Mosul, en el norte. Bagdad sufrió ayer uno de los ataques aéreos más intensos desde el comienzo de la guerra. Tras la caída del sol, se oyeron tres nuevas explosiones. Uno de los misiles impactó en el barrio residencial de Al Karrada, en el centro de la capital, dejando un rastro de civiles muertos y heridos.

Irak, por su parte, informó ayer que había derribado dos helicópteros Apache cerca de Basora, pero el Pentágono no lo confirmó ni lo desmintió. Franks, en su parte diario de Qatar, señaló que 'los informes desde el interior de Irak (...) reflejarían que las operaciones de combate continúan. Continúan en el norte, continúan en el oeste, continúan alrededor de Bagdad'. Sin embargo, el general estadounidense no mencionó la situación en el sur, donde sus fuerzas enfrentan falta de suministros y soportan ataques guerrilleros y suicidas de los iraquíes.

Al respecto, el ministro de Defensa de Australia, uno de los aliados militares de Estados Unidos y del Reino Unido, consideró ayer que Washington había 'subestimado' la fuerza de las unidades irregulares iraquíes. Tropas británicas en los alrededores de Basora están recurriendo ahora a la experiencia en la lucha contra las guerrillas en Belfast.

Los combates continuaron ayer en los alrededores de la ciudad sureña de Nasiriya, así como en Nayaf, donde un atentado suicida causó cuatro bajas entre los soldados estadounidenses, según la información aliada.

Rumsfeld se desmarca del plan de ataque

Mientras se suceden duras críticas de los militares del Pentágono sobre el papel de Donald Rumsfeld en la elaboración del plan de guerra para Irak, el secretario de Defensa defiende esta estrategia pero coloca toda la responsabilidad de su ingeniería en el comandante Tommy Franks.

'Es un plan excelente del cual yo estaría orgulloso de que me lo atribuyeran, pero sería injusto porque es esencialmente el producto del general Tommy Franks', declaró Rumsfeld ayer en rueda de prensa. Y agregó, como para no dejar libre de culpa a ningún jefe militar estadounidense, que 'este plan, resultado de un gran número de reflexiones de muchos buenos estrategas militares, fue aprobdo por todos aquellos que lo vieron'.

De esta manera, el secretario de Defensa trata de ensayar una defensa indirecta de su cada vez más cuestionado papel en el actual conflicto bélico. El periódico The Washington Post publicó ayer varios artículos sobre las diferencias entre el mando civil del Pentágono y los jefes militares, quienes creen que hay que 'recomenzar la guerra' ante la fuerte resistencia del pueblo y el ejército de Irak. El diario ha consultado a más de una docena de oficiales superiores de Estados Unidos, quienes coinciden en que fue Rumsfeld quien modificó los planes para lanzar una guerra relámpago con un número reducido de tropas. Un oficial que pidió no ser identificado, señaló que el secretario de Defensa interfirió sistemáticamente en el proceso de traslado de fuerzas, no sólo de combate, sino de apoyo, lo que se ha traducido en la escasez de tropas y en los problemas de abastecimiento que han frenado la ofensiva en Irak.