Telecomunicaciones

Las telefónicas retrasan a 2004 el gasto de 1.400 millones en UMTS pactado con Piqué

España no será el primer país en estrenar los servicios UMTS, tal como pretendía el Gobierno cuando hace tres años fue pionero en la adjudicación de licencias de esta tecnología. T-Mobile y Vodafone han fijado fechas para después del verano para el lanzamiento comercial de la tercera generación del móvil en Alemania y Reino Unido. Hutchison opera ya los primeros terminales UMTS en el mercado británico.

Entre tanto, el Ministerio de Ciencia y Tecnología español ha llegado a un consenso con Telefónica Móviles, Vodafone y Amena para permitir que las operadoras aplacen a 2004 las inversiones por 1.329 millones que el pasado diciembre pactaron dedicar al despliegue de redes UMTS a lo largo de este año.

El Gobierno no se opone a este aplazamiento, siempre que las empresas sustituyan este esfuerzo inversor por una gasto similar en el desarrollo de los nuevos servicios multimedia que se pusieron en el mercado el verano pasado. Estos servicios están soportados en las actuales redes de GSM con la ayuda del añadido de la tecnología GPRS para la transmisión de imágenes, sonidos polifónicos y datos.

El titular de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, está preocupado por el deterioro de la calidad del móvil español que se percibe en los últimos tiempos como consecuencia de la saturación de las redes. Por ello ve con buenos ojos que las operadoras enfoquen su esfuerzo inversor este año en asegurar el éxito de los servicios GPRS. En todo caso les ha advertido que deberán cumplir el compromiso de lanzar el servicio comercial de UMTS en el verano de 2004.

En una situación distinta se encuentra Xfera, el cuarto operador celular. A pesar de haberse comprometido con el Gobierno a realizar una inversión de 135 millones en 2003 en UMTS, sus directivos reconocen que tal promesa es imposible de cumplir. Fuentes de la empresa señalan que mantienen un programa de pruebas sobre las 60 estaciones base ya instaladas y tienen contratados 1.500 emplazamientos en todo el territorio español 'que nos permitirán hacer un despliegue muy rápido cuando la tecnología de tercera generación esté realmente disponible'. Mantienen, no obstante, que cumplirán el compromiso de dar UMTS en el verano de 2004.

Los fabricantes corroboran que se va a producir una situación de retraso al afirmar que no se han producido actualizaciones de los contratos de UMTS.