BCE

El Ecofin pedirá a Duisenberg que permanezca seis meses más al frente del BCE

Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea abordarán la sucesión del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Wim Duisenberg, la próxima semana en las reuniones informales del Eurogrupo y Ecofin en Atenas, según han informado fuentes de la presidencia griega. Según informa la agencia de noticias Reuters, en esta reunión se pedirá a Duisenberg que permanezca en el cargo seis meses más, a la espera de que se resuelvan los problemas legales pendientes de su posible sucesor, Jean Claude Trichet.

Un portavoz de la presidencia griega ha señalado hoy en Bruselas que la cuestión de la permanencia del banquero holandés al frente del BCE por otros seis meses será abordada, con toda seguridad, en la reunión de ministro comunitarios de Finanzas (Ecofin) el próximo viernes en Atenas. Trichet está pendiente de una sentencia que debe dictar el 18 de junio de este año un tribunal francés sobre su supuesta implicación como responsable del Tesoro en un escándalo contable del ex banco estatal francés Crédit Lyonnais. La presidencia helénica señaló que sería deseable que Duisenberg permaneciera en el cargo, al menos, hasta septiembre, hasta que el caso Trichet quede aclarado definitivamente.

El mandato del actual presidente del BCE es de ocho años, pero un pacto secreto entre los principales Estados miembros en mayo de 1998 decidió que Duisenberg ocuparía el cargo en un principio y que, a la mitad de su mandato, cedería el puesto al actual vicepresidente del BCE y presidente del Banco Central de Francia, Jean Claude Trichet.

Duisenberg desmintió que existiera el citado acuerdo, pero el pasado año anunció su marcha por cuestiones personales para el próximo 9 de julio, una vez cumplidos más de cinco años al frente del BCE. Sin embargo, dejó la puerta abierta para continuar en el cargo al mostrar su disposición a permanecer al frente de la institución económica si los Quince lo consideraban oportuno. La disyuntiva entre la sucesión o la permanencia en el cargo del banquero holandés, coincide en el tiempo con el proceso judicial que se lleva a cabo en Francia contra su teórico sucesor y que se espera que se prolongue hasta el próximo otoño.