Guerra en Irak

Rusia exige que se respeten los contratos en vigor con la Administración de Sadam

El ministro de Energía ruso, Igor Yusufov, aseguraba ayer que las compañías rusas deberían estar implicadas en la reconstrucción de Irak una vez termine la guerra y que los contratos que estas empresas mantienen con Bagdad deberían ser respetados después de que las fuerzas aliadas expulsen del poder al régimen de Sadam Husein.

'Estamos trabajando en la vuelta inmediata de las firmas rusas con intereses en Irak una vez se restablezca la paz', dijo Yusufov. 'Deberían volver a sus proyectos, evaluar la situación del equipamiento que dejaron allí y empezar a trabajar'.

El ministro respondía a las inquietudes mostradas por las empresas rusas, principalmente las petroleras, ante la situación de sus contratos con Irak bajo un nuevo régimen y las escasas perspectivas de utilizar la legalidad internacional para respetar los contratos actualmente en vigor.

Las firmas petroleras rusas han firmado contratos por importe de 4.000 millones de dólares con el Gobierno de Husein para explotar pozos, proporcionar equipamiento y desarrollar las reservas petrolíferas iraquíes. Otras compañías rusas también mantienen contratos para proporcionar plantas de generación eléctrica, productos agrícolas o material de transporte. En la misma situación se encuentra la petrolera estatal china, China National Petroleum (CNP), que mantiene un contrato directo con la Administración iraquí.

De ahí la insistencia de Rusia, como de Francia y otros países europeos, en que la ONU juegue un papel central en el Irak post-Sadam. Sólo una Administración tutelada por la comunidad internacional y bajo el paraguas de la ONU permitirá a estos países hacer respetar sus contratos y participar en los programas de reconstrucción.

æpermil;sa fue la postura que ayer defendió el titular francés de Exteriores, Dominique de Villepin. Francia sostiene que 'el recurso a la ONU es imperativo' y que 'sólo Naciones Unidas puede rehabilitar el país y mantener su unidad', dijo De Villepin. La diplomacia gala prepara una resolución de la ONU que asegure que la reconstrucción se apoya en la organización.

EE UU no cede

Pero EE UU no está dispuesto a ceder unos derechos que considera adquiridos al liderar la guerra contra Sadam. Como explicó el secretario de Estado, Colin Powell, 'no hemos asumido esta enorme responsabilidad junto a nuestros compañeros de coalición para no tener un control significativo y dominante sobre el diseño del futuro' de Irak.

Powell reconoció que Naciones Unidas deberá tener un papel en el futuro iraquí, pero no decisivo.

En EE UU, algunos legisladores empiezan a contemplar el escenario de posguerra con un gran recelo ante la posibilidad de que países que se han opuesto ferozmente al ataque, particularmente Francia, tenga un mínimo papel tras la contienda, informa Ana B. Nieto desde Nueva York. El legislador republicano Durrel Issa ha mandado cartas al Pentágono, a colegas y a la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid) para que la futura tecnología móvil de Irak no sea la GSM que utiliza la mayor parte de sus países vecinos, sino la CDMA, desarrollada por la americana Qualcomm.

La Usaid trabaja en la puesta en marcha de una tecnología para telefonía móvil basada en el estándar GSM, desarrollado por Francia. 'Los royalties irán a compañías francesas', aseguraba ayer Issa a una televisión americana. 'Los aparatos que se usen se harán en Europa y los contribuyentes americanos pagaremos por ellos'. En realidad, GSM es un sistema desarrollado por un consorcio de compañías en las que la voz cantante la llevaba la finlandesa Nokia; además muchos fabricantes de equipos americanos participan de este sistema y sus aparatos de teléfono son perfectamente compatibles.