Lealtad, 1

Tipos de interés y otras 'burbujas'

Los bancos de inversión anglosajones han redoblado esfuerzos en su política de agitación respecto a los tipos de interés en Europa. Desde el fin de semana aparecen, un día sí y otro también, sábanas escritas enormes sobre la bondad de una nueva bajada de tipos de interés por aquello del diferencial con Estados Unidos y el momento alcista del euro.

Los viejos observadores sonríen ante tamaño ruido, porque saben que los bancos de inversión no suelen andar por las ramas y que, cuando apuestan, es porque antes ya han proyectado políticas especulativas al respecto. ¿A quién beneficia un nuevo recorte de tipos de interés en la reunión de mañana del Banco Central Europeo, que por cierto todo el mundo da por hecho?

Los millones de ciudadanos europeos que se han hipotecado en los últimos años y hecho con ello más grande la burbuja inmobiliaria se verán aliviados, otra vez, de su carga. Pero serán los especuladores en bonos, generalmente instituciones vinculadas a los grandes bancos de inversión, los que mayor tajada saquen del asunto y aumenten, de este modo, el tamaño ya disparatado de la burbuja de la renta fija. Los tipos de interés más bajos harán más grandes, así, los dos globos enormes del momento, el inmobiliario y el de la renta fija.

Los expertos consideran que las Bolsas no conocerán impulsos adicionales, porque la crisis de la renta variable es más profunda y con ramificaciones más allá de las del puro mercado, como es la pérdida de confianza en el sistema, en las instituciones bursátiles, en la propia Bolsa.

Los grandes perdedores vuelven a ser los ahorradores. Lo desaconsejable en estas circunstancias, como ya se ha observado en recortes de tipos anteriores, hasta 12 consecutivos en Estados Unidos, es precipitarse y entrar en la Bolsa o en inmuebles. Lo deseable, según los sabios, es estar en liquidez, aunque se pierda en términos reales.