Mercado de trabajo

España tiene uno de los costes laborales más bajos de la UE pero triplica el de los países del Este

El bajo coste de España sólo es superado por los 8,13 euros de promedio que reciben los trabajadores de la industria y los servicios en Portugal y los 10,40 euros que se pagan en Grecia, según las últimas cifras disponibles que hacen referencia al ejercicio de 2000 y fueron hechas públicas ayer por la Oficina de Estadística de la Unión, Eurostat.

Por contra, en el lado opuesto de esta clasificación se encuentra Suecia, con el coste laboral más elevado de los Quince, ya que el promedio del desembolso total que deben realizar las empresas por hora trabajada asciende a 28,56 euros. Le sigue Dinamarca con 27,10 euros por hora, y Alemania, con 26,54 euros.

Otros países, de los 13 de los que se dispone de cifras, que se encuentran por encima de la media son Francia, Luxemburgo, Holanda, Austria y Reino Unido.

Por su parte, según las cifras disponibles para nueve de los diez países candidatos a la ampliación de la Unión (excluida Malta), el coste laboral en los mencionados sectores para la Europa del Este se sitúa en 4,21 euros por hora.

Letonia y Lituania son los dos países que tienen el coste laboral más bajo, con 2,42 y 2,71 euros, respectivamente.

Por contra, Chipre es el país candidato con el coste laboral por hora más elevado, con 10,74 euros, más del doble de la media de los nueve países de los que se dispone de información.

Le sigue Eslovenia, con 8,98 euros por hora trabajada, y ya a considerable distancia se sitúa Polonia, con un coste promedio de 4,48 euros.

El estudio publicado por Eurostat analiza también dentro del coste laboral total qué parte corresponde a salario, a cotizaciones a los distintos sistemas de Seguridad Social y lo que se destina a otros pagos, como las partidas destinadas a sufragar el gasto en desempleo.

Dentro de la Unión Europea, de los 22,70 euros de coste laboral promedio que se alcanzaron en el año 2000, los salarios absorbieron un 75,7% de esa cantidad; las cotizaciones, un 21,5%, y el resto de partidas, el 2,8%.

Según este reparto de los diferentes costes laborales, España está más cerca de la media en el peso relativo que tienen los salarios, con el 74,5%, mientras se sitúa por encima de la media en cuanto a cotizaciones sociales, con el 24,4% y apenas un 1,1% destinado a otros pagos. Dinamarca es el país donde los salarios representan una mayor parte del coste laboral total, con el 87,7%, seguido de Irlanda, con el 85%, y Luxemburgo, con el 84,2%.

Sin embargo, en Suecia el peso relativo de los salarios sobre el resto de costes laborales es el menor de Europa, con el 66,5% y casi un 30% destinado al pago de las cotizaciones sociales.

Por su parte, la estructura del coste laboral en los países candidatos a la ampliación no difiere mucho de la de los actuales integrantes de la Unión Europea, si bien la realidad tampoco es homogénea. Chipre y Eslovenia son las dos naciones con mayor protagonismo de los salarios en sus costes laborales, con el 84,7% y el 81,4% respectivamente.

Hungría es, sin embargo, el país donde los salarios representan el menor peso relativo (67,1%) y, por tanto, cobran mayor protagonismo las cotizaciones sociales, con el 30,3% del total. Por último, Eurostat destaca en su informe cómo Bulgaria y Rumania, dos de los países que han quedado fuera de la ampliación prevista para 2004, tienen unos costes laborales de 1,35 y 1,51 euros por hora.