Préstamos

Las financieras duplican el volumen de créditos al consumo en sólo cinco años

Los créditos al consumo están viviendo el inicio de un boom que se reforzará si la evolución de la economía lo permite. Las financieras son las primeras beneficiadas. En los últimos cinco años, los préstamos que conceden se han más que duplicado (+102%), hasta 17.515 millones de euros, según las estimaciones de Asnef. La banca potencia el filón con acuerdos con empresas de servicios para ofrecer más créditos en puntos de venta.

Desde 1998 hasta el año pasado el volumen de lo financiado por los establecimientos financieros de crédito pasó de 8.635 millones a 17.515 millones, más del doble. Esto significa un promedio de subida del 20% anual (un 12,5% en 2002), un ritmo considerable teniendo en cuenta que desde 2001 la economía da señales de ralentización. Pero aunque los efectos están llegando a las economías familiares, de momento no hay signos de freno en el negocio.

El ciclo económico deja más huella en la financiación de automóviles porque es un bien más sensible a la evolución de la renta de las familias: si sube, aumentan las compras de coches y a la inversa. Sin embargo, 'hay una serie de bienes de consumo de primera necesidad y con un importe que ronda los 1.200 euros electrodomésticos, muebles que son menos sensibles a la marcha de la economía', explica Honorio Ruiz, secretario general de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros (Asnef). Por ello presentan mayor potencial.

Así, los nuevos préstamos para automóviles crecieron en 2002 en torno al 10%, según las estimaciones que avanza Asnef, más o menos lo mismo que en 2001, cuando sumaron 7.075 millones de euros. Si bien el volumen en bienes de consumo tuvo un mayor crecimiento, que rondó el 14%, según los cálculos de Asnef, con lo que el volumen total de 2002 ascendería a 6.820 millones de euros. El 70% de los préstamos van destinados a financiar bienes de consumo duradero y automoción.

Compra de viviendas

Con una cuota casi residual en el sistema financiero también figuran los créditos para comprar vivienda, aunque la mayoría de particulares acude a bancos o cajas por los tipos de interés más competitivos. El año pasado estos préstamos crecieron casi un 20%. La ventaja comparativa de las financieras es que ofrecen al cliente una financiación con menos trámites.

A la cabeza en ingresos de las financieras figuran Hispamer (filial del SCH) y Finanzia (del BBVA). Pero también tienen un lugar destacado la potente financiera de El Corte Inglés y las financieras especializadas en automoción, filiales de los grandes grupos del sector, como Banque PSA Finance (Citroën y Peugeot) o Renault Financiaciones. Los bancos extranjeros están presentes, especialmente Banco Cetelem (antes Fimestic), filial del banco francés BNP Paribas.

En los últimos años, la banca, propietaria de gran parte de estas entidades (que pueden dar créditos pero no captar depósitos), ha tomado conciencia del filón por explotar de los préstamos de bajos y medios importes. Y la mayoría se ha concentrado en llegar a acuerdos para facilitar el acceso del cliente a la financiación en los puntos de venta donde hay un mayor potencial de captación de clientela. De ahí las alianzas de Hispamer y Finanzia con las grandes cadenas de distribución (Eroski o Alcampo).

Otra vía de crecimiento cada vez más potenciada han sido los acuerdos con diversas empresas de servicios para emitir las llamadas tarjetas de afinidad que ofrecen programas de puntos.

Una directiva cada vez más dura

La directiva sobre créditos al consumo que estudia Bruselas ha puesto de uñas a las financieras, que la critican por 'intervencionista'. Las principales federaciones europeas del sector firmaron recientemente un documento de rechazo al que se sumó la española Asnef, que lo ha enviado al Banco de España y al Ministerio de Economía. 'Cada trámite que pasa en la UE endurece más el texto; sin voluntad política de los Gobiernos para cambiarlo, el sistema saldrá seriamente perjudicado', dice Honorio Ruiz, secretario general de Asnef. A su juicio, se restringirá el crédito que se ofrece en el punto de venta. La norma exige a las entidades mayor responsabilidad en caso de acuerdos con empresas que luego no den el servicio prometido al cliente (como pasó en el caso de las academias Opening).