Deuda

El miedo a nuevos escándalos contables debilita la deuda empresarial europea

La deuda empresarial mantuvo bien el tipo a principios de año. Ni la amenaza de guerra en Irak ni la debilidad de los datos económicos ni los recortes de dividendos de importantes empresas habían sido motivo suficiente para que los inversores dieran la espalda al mercado de bonos emitidos por compañías.

En apenas una semana el panorama ha dado un vuelco. Primero fue la rebaja de calificación de ThyssenKrupp, uno de los principales grupos industriales europeos, hasta el nivel de bono basura por parte de Standard & Poor's. Una primera alarma que ya presionó las emisiones de deuda empresarial.

La sacudida definitiva se produjo a principios de semana, cuando la cadena de supermercados Ahold reconoció irregularidades en los resultados de los dos últimos años. La acción de la holandesa ha perdido un 71% desde el anuncio, los bonos se han desplomado y las dos principales agencias de calificación financiera no dudaron en rebajar la deuda hasta el grado de alto riesgo.

Ahold y ThyssenKrupp borraron, así, de un plumazo la esperanza de los inversores de que la calidad de crédito de las empresas mejorara este año, como anticipaban algunos expertos.

Castigo a los bonos 'basura'

El aumento de la incertidumbre supone que los inversores exijan mayor compensación por el riesgo implícito. Así, el diferencial de los bonos empresariales europeos respecto a los títulos del Gobierno ha aumentado de media hasta el 1,3%, desde el mínimo de ocho meses, un 1,127% que marcaba el viernes, según el índice FTSE de deuda empresarial.

Las compañías más perjudicadas han sido las que tienen más baja calificación de solvencia. El interés de los títulos de Ericsson con vencimiento en 2009 ha aumentado hasta el 12,45% desde el 11,67% de finales de la semana pasada y los de Alcatel con igual vencimiento rinden ahora el 9,33% desde el 9% del viernes. Los bonos basura tienen la calificación Ba1 o menos por Moody's o BB+ o menos por Standard & Poor's.

La inquietud ha perjudicado también a las compañías que, sin tener calificación de bono de alto riesgo, se sitúa cerca de él. La discográfica EMI, cuya calificación fue puesta en revisión por Moody´s, es una de ellas. El interés de los títulos con vencimiento en 2008 ha aumentado hasta el 11,42% desde el 10,57% de la semana pasada.

Los analistas advierten que la caída se puede acelerar en las próximas sesiones. Moody's destaca la posibilidad de que se produzcan cambios bruscos en la calidad del crédito debido a sucesos inesperados que han aumentado recientemente, lo que ha de tenerse en cuenta por los inversores a la hora de entrar en el mercado de deuda.

Avalancha de emisiones en el inicio del año

En comienzo del año ha supuesto un fuerte incremento en el volumen de emisiones de deuda empresarial. Según estimaciones de Schroders Salomon Smith Barney, las colocaciones de bonos entre enero y febrero serán un 35% superior a las registradas en el mismo periodo de 2002. La demanda de estas colocaciones ha sido muy elevada, al tiempo que los inversores buscan en estas emisiones una rentabilidad más atractiva que la de los bonos del Gobierno, que ofrecen rendimientos históricamente bajos. La debilidad de las Bolsas y la esperanza de una mejora en la solvencia de las compañías han estado también detrás de la mejora. France Télécom, que colocó deuda por 5.900 millones, y Deutsche Telekom, que vendió 2.300 millones, son algunas de las compañías que más papel han emitido. Otras empresas que han colocado bonos han sido EADS, Danone y Morgan Stanley, que vendieron 8.400 millones de euros la semana pasada. Las compañías vendieron 650.000 millones en bonos en 2002, según Bloomberg.