Petróleo

El brent se acerca a los 33 dólares a la espera de la reunión del Consejo de Seguridad

El mercado petrolero sigue atenazado por los acontecimientos políticos. El barril de crudo Brent para entrega en el mes de marzo asciende a finales de la tarde en Londres 32,84 dólares, a la espera de que EEUU convenza o no al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de que no hay tiempo que perder para aprobar una segunda resolución que, básicamente, justificaría una guerra contra Irak. También costó un promedio de 31,90 dólares el barril de crudo de la Organización de Países Exportadores la semana pasada, según ha comunicado la secretaría del cártel en Viena. En Nueva York, el precio del petróleo de referencia para entrega en abril se encarece hasta los 36,17 dólares.

Los operadores están atentos al plazo del 1 de marzo que estableció la ONU para que Irak comience a destruir misiles al-Samoud prohibidos y muestre cooperando con las demandas para que se desarme. También esperan al 7 de marzo, cuando el jefe de los inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, presentará un nuevo informe. Los analistas también han recibido la noticia de que EEUU se prepara para un empeoramiento de las condiciones meteorológicas, que puede traducirse en un incremento de la demanda energética, fundamentalmente combustible de calefacción, en un momento en el que las reservas se encuentran en un nivel mínimo.

Una 'amenaza' para la economía

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado hoy que "cuanto antes se resuelva la situación, antes dejará de ser una amenaza el precio del petróleo para la economía internacional". En el seno del Ecofin, según ha explicado, se estudian posibles caminos a seguir en circunstancias que puedan ser "extraordinarias" de subida del precio del petróleo y mantenimiento del mismo "durante un tiempo relativamente largo". Se trabaja con ese tipo de hipótesis, que sin ir más lejos, explicó, ya se detectan en relación con el precio del petróleo, "con una prima de riesgo" derivada de esta situación.

Otra resolución, fuente de conflicto

Francia, uno de los países explícitamente alineados contra la guerra, ha aceptado hoy que Irak debe dar pruebas de que se está desarmando y ha depositado ante la ONU un memorando con el que busca precisar con "plazos" y "criterios" las exigencias de desarme. No obstante, el ministro de Asuntos Exteriores, Dominique Villepin, ha reiterado que París no considera de momento "útil" ni "necesario" una segunda resolución sobre Irak en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que Estados Unidos y Gran Bretaña están a punto de presentar, con el apoyo de España.

Avanzó Villepin que Francia "no podría aceptar" una iniciativa en este sentido, en la medida en que se inscriba en "una opción de guerra". El Canciller alemán, Gerhard Schröder, se ha sumado a Francia en la oposición que mantienen ambos países con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, respecto de un nuevo texto. "Somos de la opinión de Francia de que dentro de los límites de la [resolución de la ONU] 1441 tenemos suficientes posibilidades para respaldar el progreso que están haciendo los inspectores", dijo.

La respuesta de Turquía

El Gobierno turco prepara una propuesta al Parlamento para que autorice el despliegue de tropas norteamericanas en Turquía. Ankara exige a EEUU garantías por escrito de que cumplirá con sus promesas, ya que acusa al Washington de incumplir la promesa de compensación económica acordada en 1991 por la Guerra del Golfo de ese año. Además, el Gobierno turco pide que EEUU se comprometa a respetar la integridad territorial de Irak e impedir la creación de un Estado kurdo independiente en la zona septentrional iraquí.