Competencia

Repsol y Cepsa ganaron cuota tras liberalizarse el mercado

En el decreto de medidas liberalizadoras se limitaba el incremento neto de la red de estaciones de servicio a las dos petroleras líderes, pero no se especificaba nada acerca de la cuota de mercado. Por ese motivo, tanto Repsol, como Cepsa han aprovechado estos últimos ejercicios para optimizar sus puntos de venta, cerrando los menos rentables y aumentando su presencia en los enclaves estratégicos.

Así, Repsol ha pasado de tener una cuota del 41,5% a finales de 2000 por ventas totales de sus productos a un porcentaje del 42,1% en diciembre de 2002. En el caso de Cepsa, el aumento ha sido más leve, de apenas tres décimas al pasar del 22,3% en 2000 a un 22,6% durante el pasado ejercicio.

Además de este aumento de cuotas, otra de las conclusiones que arroja un análisis pormenorizado de cómo se repartía el mercado en 2000 y cómo ha finalizado el año pasado es que el resto de compañías no ha estimado oportuno aprovechar la coyuntura para aumentar su presencia en la red de estaciones de servicio.

REPSOL 14,64 2,06%

Sólo BP, la tercera gran petrolera del mercado español, ha aumentado desde el 11% de cuota por volumen global de ventas en diciembre de 2000 a un 12% el pasado ejercicio.

Del resto de empresas, destaca incluso el caso de Shell, que de 2001 a 2002 ha retrocedido medio punto porcentual en su cuota de mercado. Además hay que tener en cuenta que durante el pasado año se produjo la compra por parte de Cepsa de la red de Avanti, el intercambio de activos entre Total, Agip y Galp y la adquisición por parte de Agip de la red de Saras. Con estos datos, desde el Ministerio de Economía y desde el sector se reconoce que esos incentivos que se incluyeron en el decreto de 2000 para dar un impulso a las nuevas aperturas no han deparado el resultado esperado.

Los cálculos efectuados por Economía, con la información facilitada por las comunidades autónomas, estimaban que un nivel óptimo de aperturas al año era 450, para aumentar el parque español de entonces (año 2000) en unas 6.100 gasolineras.

Sin embargo, en 2000 el ritmo de aperturas bajó a 190 nuevos puntos de venta, frente a las 249 de 1999. Durante el año 2001 continuó mermándose el incremento de la red de estaciones de servicio, ya que apenas se cerró el ejercicio con 99 nuevas instalaciones y en 2002, aunque se ha producido una ligera mejoría (se han alcanzado las 129 gasolineras más), continúa estando muy lejos de las 450 deseadas por la Administración.

Fuentes del sector ya criticaron en su día que no se podía tratar de solucionar la supuesta falta de competencia de este mercado sólo incentivando la introducción de mayor competencia, ya que la inversión mínima necesaria para abrir una estación de servicio es muy elevada (ronda los 600.000 euros).

Y fuentes del Ministerio de Economía ya han reconocido que no se podrá alcanzar el nivel de aperturas proyectado, 'aunque dado el actual nivel de transparencia del mercado, creemos que ya está operando de acuerdo a las normas de la libre competencia'.

El surtidor blanco y el híper agitan el sector

Las principales petroleras están cambiando sus estrategias a la hora de abrir gasolineras. Las nuevas normas europeas que limitan los contratos de suministro a un máximo de cinco años, un tiempo que consideran insuficiente para garantizar la rentabilidad de la inversión, han revolucionado el sector.Por ello, las grandes compañías apuestan, en lugar de por el clásico contrato de abanderamiento, por ampliar las gasolineras que denominan 'de vínculo fuerte', es decir aquellas donde son titulares o de su propiedad o de su gestión o de ambas cosas. Por otro lado, se encuentran los surtidores de los hipermercados y las llamadas 'gasolineras blancas', propiedad de empresarios independientes que compran el combustible al operador con el precio más competitivo. Estas últimas ya suponen casi la décima parte de la red española, mientras los hipermercados venden entre el 3% y el 4% del total de productos. Economía ha detectado que allí donde hay fuerte implantación de estas instalaciones la política de precios es más agresiva y hay más competencia.