Bolsas en el Mundo

La hemorragia no cesa en Wall Street

Más de lo mismo. El miedo a la guerra continúa dominando las decisiones de los inversores y cualquier otro acontencimiento, ya sea bueno o malo, sigue relegado a un segundo plano. Así, la mejora de los últimos indicadores económicos en EE UU pasó inadvertida en Wall Street. Las ganancias iniciales marcaron la sesión prácticamente desde el inicio aunque un amago de recuperación en los últimos compases del día. La volatilidad en definitiva es otro síntoma de indecisión. El Dow Jones cayó un 0,11% y pierde ya un 7,09% en el año, mientras el Nasdaq se dejó el 0,12% para ceder el 4,35% este ejercicio.

Los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis de forma pacífica pasarán el primer examen hoy, cuando los inspectores de la ONU informen sobre el armamento en Irak. Las Bolsas, entretanto, se acercan con rapidez a los mínimos del pasado octubre. El Dow Jones se encuentra tan sólo un 6,36% por encima de ese nivel y los expertos no descartan nuevos mínimos.

Los indicadores económicos muestran síntomas de recuperación. Las ventas minoristas excluyendo las de automóviles subieron un 1,3% en enero, un dato mejor de lo esperado. Las peticiones semanales de subsidio de desempleo también remitieron.

Las farmacéuticas cayeron después de que el Estados de Nueva York acusara a GlaxoSmithkline (-1,79%) y a Pharmacia (-0,98%) de facilitar el aumento de precios de ciertos medicamentos.

Qualcomm cayó un 7,14% por temor a que su rival Intel le robe cuota de mercado con el lanzamiento de un nuevo chip para teléfonos. Texas Instruments cayó el 2,62%. Concord (-17%), por su parte, se desplomó después de nombrar un nuevo consejero delegado. McDonald's perdió un 1,66% afectada por la caída de ventas en enero.

El temor a un conflicto bélico continúa debilitando los mercados europeos. Las grandes empresas no ayudan con unas predicciones principalmente negativas para el año o con su reticencia a efectuarlas, motivos todos ellos que no hacen más que aumentar las incertidumbres económicas.

En la sesión de ayer la indecisión estuvo presente desde el inicio. Demasiadas incógnitas planean sobre el mercado y son pocos los inversores que se atreven a entrar. La debilidad de Wall Street en el periodo de coincidencia operativa provocó que las pérdidas terminaran imponiéndose. Así, las principales plazas cedieron entre el 0,15% y el 0,62%. Las caídas dominaron y los bancos (+1,21%) fueron el único sector que logró cerrar al alza. Barclay's Bank (+8,55%) contribuyó a las ganancias al predecir que el negocio doméstico mejorará este ejercicio. Société Générale (+3,53%) y ABN Amro (+0,72%) también agradaron con unos resultados que superaron las previsiones, pero la holandesa se negó a hacer predicciones sobre el futuro por las incertidumbres geopolíticas, agravando la indecisión.

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles añadió más leña al fuego al anunciar una caída de ventas en enero. El sector (-1,7%) fue uno de los más castigados, al igual que la víspera, cuando se vio afectado por las malas previsiones de Renault.

BT (-6,28%) fue otra penalizada. La compañía anunció una caída de beneficios del 38% que no cumplió con las expectativas del mercado.

Los medios de comunicación tampoco se salvaron de la criba. Havas (-8,1%) advirtió que no prevé mejoras en el mercado de publicidad y Reuters (-3,89%) agravó el pesimismo al recibir una revisión a la baja de UBS Warburg.

La tasa de inflación en Brasil subió al 14,2% en diciembre y alcanzó el máximo de seis años. El Bovespa sufrió la mayor caída de la región al perder el 3,83% mientras el real caía a 3,65 unidades.

Los mercados asiáticos siguieron retrocedieron sin excepción ante la creciente amenaza de guerra entre EE UU e Irak. El Nikkei cayó el 0,74% arrastrado por el sector informático y el de automoción.