Socios

British, American y las cajas, liberadas del pacto para permanecer en Iberia

Tres años después de que se cerrara la primera fase de la privatización de Iberia, los accionistas que configuran el núcleo estable (British Airways, American Airlines, Caja Madrid, BBVA, Logista, El Corte Inglés y varias cajas de ahorros) empiezan a liberarse de los compromisos extraordinarios asumidos. En concreto, las dos aerolíneas y las cajas (con la excepción de Caja Madrid), que controlan el 14% del capital de la aerolínea, aunque sólo el 13% está sometido a los complejos acuerdos del pacto de accionistas, ya no están sometidas a la exigencia de permanencia en el capital, firmado en 1999. British y American, que suscribieron un compromiso de permanencia de tres años, cuentan desde el pasado mes de diciembre con libertad para desprenderse de su participación si lo consideraran conveniente.

Las cajas de ahorros se liberarán de esos compromisos en marzo, al cumplirse tres años desde que adquirieron a Ahorro Corporación el 3% de la aerolínea.

Entre estas entidades destaca Caixa Galicia, que compró en ese momento el 2% de Iberia y en abril de 2001 elevó su participación hasta el 3,02%. Hace tres años entraron también en el capital de Iberia Ibercaja, Caja España, Unicaja, Caja Castilla-La Mancha, la Caja de Huelva y Sevilla y Caja Murcia.

En todo caso, Caixa Galicia afirma que su objetivo es seguir presente en el capital de la empresa que preside Xabier de Irala.

Desde un punto de vista financiero, una hipotética salida del accionariado de Iberia por parte de British o de American es más factible que una acción similar por parte de las cajas, ya que las dos aerolíneas pudieron comprar las acciones al precio de colocación en la oferta pública, realizada en 2001, es decir, a 1,19 euros por acción. Por contra, todos los socios españoles, incluidas las entidades financieras, entraron en Iberia al precio cerrado en diciembre de 1999, que se cifró en 2,99 euros por título. Al valor actual en Bolsa (ayer la acción de Iberia cerró a 1,30 euros) las minusvalías de las entidades financieras serían significativas, mientras que la aerolínea británica y la norteamericana obtendrían ligeras plusvalías.

El resto de accionistas institucionales tiene compromisos más profundos con la SEPI e Iberia. Caja Madrid fue la entidad que ofreció más dinero para adquirir el 10% de la compañía y, aunque al final pagó lo mismo que el resto de socios españoles, su compromiso de permanencia es de seis años. BBVA, Logista y El Corte Inglés deben permanecer en el accionariado hasta diciembre de 2004.

Precisamente, el BBVA ha comprado un 2,11% más de Iberia, con lo que controla ya el 9,43%. En todo caso, el banco no puede hacer uso de los derechos políticos de las acciones adicionales, conforme al pacto de accionistas, según confirma la SEPI.

De forma paralela, los propietarios institucionales de Iberia están sometidos a la llamada acción de oro del Estado. De este modo, el Gobierno mantiene cierto control al asegurarse la autorización administrativa previa sobre compras o ventas de acciones de más del 10% del capital, disoluciones de la empresa y compraventa de activos. Ese mecanismo sirve también de salvaguarda de su condición de compañía de bandera.

Fuentes cercanas a uno de los accionistas consideraron significativo el vencimiento de los compromisos, ya que consideran que 'el núcleo duro, tal como está concebido, fue útil en la privatización, pero no es muy operativo hoy, cuando la compañía se plantea crecer en un momento de crisis del sector'.

El nuevo contexto accionarial en Iberia coincide con rumores sobre una hipotética salida de Irala. Una posibilidad descartada oficialmente por la empresa.