Bolsa

La especulación se ceba más en los dos grandes bancos que en los 'chicharros'

Las bajas cotizaciones de los dos grandes bancos españoles, que no significa, precisamente, que estén baratos, según los últimos informes de los analistas, los han convertido en un foco especulativo de alta intensidad.

La evolución y comportamiento de BBVA y SCH en la semana han sido los típicos de montaña rusa, con oscilaciones de más-menos 4% durante gran parte del periodo. Estos porcentajes son propios de valores desahuciados, lo que en el argot bursátil se denominan chicharros.

El auge de la volatilidad en este tipo de compañías comenzó el verano pasado y alcanzó episodios de máxima intensidad en el otoño cuando las variaciones en jornadas muy concretas llegaron a ser del 10%.

'Es un fenómeno típico de Bolsas rotas y en manos de los especialistas en futuros y en arbitraje. Resulta muy difícil convivir con esta situación, porque los grandes valores de la Bolsa española y los de las principales del mundo siempre han tenido movimientos acompasados al alza y a la baja', dice Anselmo López, gestor de uno de los principales fondos de inversión. 'En un día es posible ganar o perder lo que se ganaba o perdía en un año. Las Bolsas han perdido el norte, el sur, el este y el oeste y lo prudente es estar al margen de este juego diabólico', añade.

Antonio Martínez es uno de los viejos bolsistas que aún acuden a los patios de operaciones. Ha vivido épocas de vacas flacas y de vacas gordas. 'Estamos ante una situación desconocida, al menos en el mercado español', dice Martínez. 'Si los muertos levantaran la cabeza, no darían crédito a lo que sucede'.

Telefónica, el valor más capitalizado de la Bolsa española, mostró el año pasado niveles de volatilidad históricos, con oscilaciones intradía que llegaron a ser del 10%. Fueron muy frecuentes las variaciones del 5%. En esta semana su comportamiento ha sido más tibio que el de los bancos. Aun así ha bailado al alza y a la baja, con promedios del 2%.

Los expertos señalan que la especulación se ceba en este tipo de valores, porque son los más líquidos. Además, ofrecen dividendos. Y hay quienes consideran, también, que los precios de las acciones, principalmente los de los bancos, están muy cerca de su suelo.