Comisión de Valores

El candidato a presidir la SEC se compromete a devolver la confianza a Wall Street

William Donaldson, nominado como futuro responsable de la Comisión de Valores de EE UU (SEC en inglés), prometió ayer que, si el Senado confirma su designación para el puesto, trabajará con agresividad para devolver la confianza a los mercados.

Donaldson, en el punto de mira por criticar las últimas reformas de la SEC y ganar 3,6 millones de dólares en un día con opciones sobre acciones durante su mandato al frente de Aetna, se comprometió a exigir el cumplimiento de las nuevas normas de contabilidad y a procesar a los que incumplan la ley.

'Nuestra nación y sistemas financieros se enfrentan a retos extraordinarios'. 'Si logro la confirmación, trabajaré de cerca con la plantilla de la SEC para resaltar su dedicación y devolver el prestigio a la agencia', declaró Donaldson en una audiencia frente al Comité de Banca del Senado, paso previo a su nombramiento.

Donaldson, de 71 años de edad, ex marine y amigo de la familia Bush, fue designado presidente de la SEC el pasado 10 de diciembre, 36 días después de que Harvey Pitt dimitiera de su puesto por sus relaciones con firmas de abogados con conexiones con las empresas que estaba investigando.

La confirmación de Donaldson al frente de la SEC parece asegurada, pero su carrera tiene algunos puntos comprometidos que han cuestionado si es la mejor persona para el puesto.

La gestión de Donaldson al frente de Aetna ha sido muy criticada. En 2000 recibió 12,6 millones de dólares en opciones a pesar de los recortes de plantilla, las pérdidas y alertas sobre beneficios de la empresa.

El último día de febrero de 2000 percibió un paquete de 500.000 opciones y al día siguiente se conoció que el 24 de febrero la compañía había recibido una oferta de compra de ING y Wellpoint. La operación elevaba la valoración de Aetna a 71 dólares por acción desde los 53 del día anterior, lo que significaba que en un día Donaldson lograba un beneficio contable de 3,6 millones de dólares.

Donaldson se enfrenta además a una cita en el juzgado por acusaciones de fraude por ocultar cuentas tergiversadas durante su mandato al frente de Aetna en 2000.

En su extenso currículo también figura la presidencia de la Bolsa de Nueva York entre 1990 y 1995, otro momento de su carrera escudriñado. El Senado investiga las operaciones fraudulentas que se efectuaron en el mercado durante su mandato durante otra época marcada por casos de fraude y conflictos de interés. Donaldson también genera miedos. Durante su mandato lanzó una agresiva campaña para atraer a empresas extranjeras que a menudo le llevó a enfrentarse con el entonces presidente de la SEC, Richard Breeden. Donaldson era defensor de relajar los estándares contables a empresas extranjeras.

Algunas declaraciones de Donaldson también han suscitado polémica. En 2001 calificó como 'terrible' una norma de la SEC que prohíbe que las empresas revelen a los analistas información relevante para el mercado antes de que sea pública.

Donaldson posee además una fortuna de 140 millones de euros en acciones y es accionista de empresas investigadas por fraude contable.