Cotización

El sector de defensa se estanca en Bolsa pese al escenario bélico

La cotización de los fabricantes de armamento no refleja el ambiente prebélico que se respira en medio mundo. El índice que agrupa a las nueve mayores empresas del sector en el S&P 500 ha caído un 28% desde abril del año pasado, cuando alcanzó sus máximos anuales. Peores registros presentan las compañías europeas, medidas por el índice FT Aeroespacial y Defensa, que en el mismo periodo retroceden un 48%.

La fuerte subida del sector en los primeros meses del año pasado permitió que muchas compañías de defensa cerraran el ejercicio 2002 con mejores registros que el conjunto del mercado. Paradójicamente, los mismos tambores de guerra que en la primavera del año pasado animaron la cotizaciones de estas empresas no parecen servir ahora de estímulo.

'Es evidente que existe una relación entre la posibilidad de una guerra y la cotización de estas compañías. No obstante, las mayores empresas del sector poseen también fuertes intereses en el terreno comercial o civil, y es en este campo donde están flaqueando', apunta Joan Bonet, gestor de Credit Suisse Private Banking.

Los preparativos para una eventual guerra en Irak y el anuncio, el lunes, de uno de los mayores presupuestos de defensa de EE UU en los últimos 20 años (cerca de 400.000 millones de dólares) tampoco han animado la cotización de estas compañías. En lo que va de año el sector de defensa estadounidense retrocede el 5,75%, frente a un descenso del 3,8% del S&P 500, y ayer los valores más expuestos al gasto en defensa prácticamente ni se inmutaban.

Lockheed Martin, Boeing y Northrop Grumman son, por este orden, los tres mayores proveedores en valor absoluto de material y tecnología militar del Gobierno estadounidense. En los últimos 12 meses Boeing ha caído un 25,25%, en línea con la pérdida del S&P 500 en el mismo periodo (-24,7%). Northrop y Lockheed han aguantado algo mejor y retroceden el 16,17% y 6,44%, respectivamente. De todas ellas, Boeing es la que menos depende del negocio de armamento, que supone aproximadamente el 21% de su facturación.

'El negocio principal de Boeing son los aviones comerciales, un segmento muy tocado tras los atentados del 11 de septiembre', destaca Joan Bonet. Los ingresos de Lockheed, la que mejor ha resistido en Bolsa, provienen hasta en un 60% de la elaboración de armamento y tecnología bélica. Northrop, por su parte, ha ganado peso en el sector de defensa después de adquirir en los últimos tres años compañías puras de armamento, como Litton, Newport News o Ingalls Shipbuilding. Northrop es una de las que más se beneficiará del incremento del gasto de defensa en EE UU, con pedidos mínimos de 46.000 millones de dólares hasta 2009.

En Credit Suisse creen que el sector está infravalorado. 'Las valoraciones bursátiles son atractivas y no acaban de reflejar la elevada cartera de pedidos a ejecutar en este y próximos años', apuntan en un informe reciente. No obstante, esta recomendación recae principalmente sobre las empresas estadounidenses. 'El sector europeo se caracteriza por su atomización, tamaño pequeño de las empresas, reducida inversión en I+D, alta dependencia de su mercado natural y limitada capacidad exportadora'.

La entidad suiza calcula que Boeing tiene un potencial alcista del 66% en 12 meses y que Lockheed y Northrop pueden subir el 74% y el 46%, respectivamente. La otra apuesta es Raytheon, el cuarto mayor proveedor militar de EE UU, con un potencial del 48%.