Comercio exterior

La patronal textil propone trasladar la producción a África y Europa del Este

Deslocalización o desaparición. æpermil;sa es la disyuntiva que el Consejo Intertextil Español plantea a las empresas del sector para afrontar el reto de la liberalización de los mercados que, a partir de 2005, eliminará los contingentes que la UE impone a las importaciones procedentes de países subdesarrollados.

Ante este nuevo escenario, agravado por los elevados aranceles que estos países productores imponen a los productos europeos, la propuesta de la patronal del sector consiste, en palabras del presidente del Consejo, Joan Canals, en trasladar a países con costes de producción más barato 'la fabricación de todos los productos en los que la clave de la venta sea el precio', manteniendo en España los productos sofisticados, con más margen comercial, además del marketing.

Para el desarrollo de esta estrategia, Canals considera que los destinos más interesantes para los empresarios españoles del textil son el norte de África y el este de Europa, especialmente por la proximidad de estos mercados, que permite reducir el tiempo y los costes del transporte de los productos

'Las empresas europeas no pueden competir con el Tercer Mundo en precios bajos, sino que han de apostar por la creatividad, el diseño y el valor añadido del producto dirigido a 'un consumidor sofisticado que no quiere ir uniformado', asegura el presidente del Consejo, que está firmemente convencido de que 'la internacionalización es la gran apuesta de futuro del sector porque los puestos de trabajo que estamos creando fuera nos aseguran los empleos que tenemos dentro'.

En un contexto de crisis internacional, con caída de la demanda, descensos de la actividad y del empleo y un 'grave deterioro' de los precios, el sector español de textil y confección ha conseguido, sin embargo, cerrar 2002 con un crecimiento próximo al 5% en sus ventas exteriores, que se elevaron a 6.287 millones de euros.

La recuperación iniciada a partir de septiembre ha sido decisiva para esta mejora de la exportación que se ha centrado exclusivamente en el segmento de prendas de vestir, que hasta el mes de octubre totalizaba 2.950 millones, con una mejora interanual del 12%, frente la caída del 3% en fibras y el estancamiento de las manufacturas.

La crisis cerró 120 empresas el año pasado

Joan Canals, que acaba de prorrogar su mandato hasta mediados de este año, afirma que los datos correspondientes a octubre de 2002, últimos contrastados, confirman que el consumo de textil ha dejado de caer y 'ésta es la señal más clara de que ahora se inicia una recuperación'. El presidente de la patronal considera que el textil es 'el primer sector en sufrir las consecuencias de una recesión económica y el primero en salir de ella', y señala que el año pasado, en el que cerraron empresas emblemáticas, se han perdido 10.000 empleos y 120 empresas con un descenso de la producción del 6,8%. Según Canals, muchas de las empresas que han cerrado 'ya estaban tocadas' por el proceso de reconversión sufrido y otras no han sabido adaptarse a 'las nuevas necesidades de flexibilidad y tecnología que exige la demanda'.