Calificación

SP considera que la banca corre más riesgo que Telefónica en Brasil

Los negocios latinoamericanos de BBVA, Santander, Repsol, Endesa, Telefónica y otras han dejado de aportar dinero a las cuentas de resultados, pero en los balances sigue pesando la deuda contraída para financiar estas inversiones. De ahí que, en 2002, S&P haya bajado la calificación de Repsol, Telefónica, Santander y Sol Meliá, y de que haya rebajado la perspectiva sobre BBVA y Endesa.

Para 2003 la vista está puesta en Brasil, donde la inestabilidad financiera aún es la nota dominante. Este es el principal factor de riesgo para las empresas españolas, aunque S&P también alerta del impacto de economías de menor tamaño como Venezuela. El negocio tradicional de las compañías españolas aún es sólido, pero América Latina aún puede dar algún susto. Más en la banca que en las empresas industriales, pues S&P considera que los efectos del deterioro macroeconómico tardan más en llegar al sector financiero que a otros. Por ejemplo, la banca brasileña tiene grandes cantidades de deuda soberana de este país. Una eventual rebaja de la calificación de Brasil debilitaría el valor de esta cartera por una doble vía, pues cae tanto el precio del bono como la moneda en la que está denominado.

En las empresas no financieras, Repsol, Sol Meliá y Endesa tienen perspectiva negativa, es decir, que pueden ver rebajada su calificación. Salvo en el caso de Endesa, S&P considera que el riesgo vinculado a América Latina es menor que en la banca. En Europa la agencia de calificación financiera cree que el deterioro de la calidad crediticia remitirá, pero no cambiará la tendencia. En 2002 se han registrado tres rebajas de calificación por cada mejora, relación que sube a las 3,8 veces para las empresas de Europa Occidental.

Cambiará el perfil de las empresas que sufran rebajas de calificación. 2002 ha estado protagonizado por las telecos, pero S&P considera que ya han tocado suelo, pues las más endeudadas ya se han reestructurado o han dejado de pagar. El problema estará en sectores que necesitan mucho capital para funcionar, pero que están muy vinculados al ciclo. Es el caso de la industria química, la energética, los bienes de equipo, las aerolíneas o los materiales de construcción.

Endesa duda en respaldar la deuda de Enersis

Standard & Poor's puso en revisión la semana pasada la calificación crediticia de Endesa. La filial chilena de la eléctrica española, Enersis, tiene vencimientos de deuda por valor de 3.800 millones de dólares en los próximos cinco años y de ahí que la firma de calificación financiera ponga en revisión el rating. Todavía no está claro si Endesa decidirá hacerse cargo de las deudas de su filial y Standard & Poor's lo está consultando con la empresa de cara a modificar o no la calificación. En estos momentos espera que Endesa decida no apoyar a su participada. El 65% del capital de Enersis está en manos de Endesa. El pasado jueves las acciones de Endesa sufrieron un retroceso del 6,06% debido a la puesta en revisión de la calificación financiera. Además, Merrill Lynch rebajó la recomendación sobre Endesa, lo que agravó el castigo sobre la acción. En caso de que Endesa decida no respaldar a su filial Standard & Poor's podrá mantener la calificación y la respuesta del mercado será, presumiblemente, positiva.