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Auna y Vodafone arrebatan a Telefónica las comunicaciones de la CMT

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha predicado con el ejemplo exigido por el ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, y ha sacado a concurso sus servicios de telefonía e Internet. Y cumpliendo también con el objetivo ministerial de que estas convocatorias sirvan para dotar de mayor competencia al sector, los vencedores han sido tres operadores alternativos. Telefónica y Telefónica Móviles no han ganado ninguno de los servicios y pierden los que prestaban hasta el momento.

Auna Telecomunicaciones, Vodafone y Colt proveerán durante los próximos dos años la telefonía fija, móvil y el acceso a Internet del regulador de las telecomunicaciones, según la resolución publicada ayer por el BOE.

La adjudicación de la CMT es, sin embargo, más simbólica que importante. Entre los organismos y Administraciones públicas que tendrán que sacar a concurso sus telecomunicaciones si Piqué concreta sus promesas, el volumen de negocio que genera el regulador está entre los más escasos. Según un informe interno del Ministerio de Administraciones Públicas y otras estimaciones de este departamento, las entidades públicas y administrativas centrales, autonómicas y locales se gastan al año unos 1.200 millones de euros, de los cuales sólo alrededor del 8% está en manos de compañías distintas a Telefónica.

TELEFÓNICA 3,68 0,63%

Al lado de esta cifra, la adjudicación de la CMT se reduce a un importe estimado anual de 33.361 euros en el caso de la telefonía fija, 26.174,5 euros para el móvil y 20.006 euros para el acceso a Internet.

La relevancia del concurso está, por tanto, más bien en su aspecto ejemplarizante. Aunque la CMT utilizaba los servicios de Retevisión como operador preasignado desde hace tiempo, no había sacado al mercado sus telecomunicaciones, siendo el regulador del sector y el encargado de velar por la competencia.

En el mismo sentido ha actuado el anuncio de Piqué de obligar a las Administraciones públicas a sacar a concurso sus telecomunicaciones. El reglamento que tiene que desarrollar esta promesa está muy avanzado, según fuentes del sector, hasta el punto de que fue explicado y tratado en el Consejo de Ministros. Y aunque el documento todavía no ha sido aprobado, el efecto ya se ha notado. El concurso de la CMT es un ejemplo, como también lo son otras adjudicaciones en marcha, entre las que destaca la del Ministerio de Defensa.

La iniciativa de Piqué también ha tenido su influencia en las propias empresas. Auna Telecomunicaciones, por ejemplo, ha constituido una unidad de grandes clientes, sólo con el objetivo de presentar las mejores ofertas a los concursos convocados por las Administraciones y las 1.000 principales empresas españolas.