Plantilla

Fiat aplica la suspensión de 8.100 empleos, pese a la protesta social

El grupo automovilístico italiano Fiat comenzó a aplicar ayer su anunciado recorte de 8.100 empleos para hacer frente a la crisis más grave de su historia, en medio de protestas generalizadas.

La ruptura, la pasada semana, de las negociaciones entre la empresa y los sindicatos ha desembocado en la inmediata inscripción en los fondos públicos de desempleo de 5.600 trabajadores, repartidos en cuatro factorías. Otros 2.500 empleados se han visto obligados a acogerse, paralelamente, a la llamada 'movilidad', un periodo previo a la jubilación o al despido. Fiat prevé prescindir definitivamente de la mitad de los empleos suspendidos.

Los adscritos al fondo de garantía percibirán el 80% de su salario a cargo del Estado, hasta 776 euros al mes, por un máximo de dos años. Los sujetos a la movilidad cobran el 100% el primer año y el 80% el siguiente.

Fiat tomó estas medidas con la oposición sindical y sin el visto bueno del Gobierno, que medió en el diálogo. La casa turinesa acumula pérdidas de 976 millones de euros entre enero y septiembre. Sus ventas han caído cerca del 20%, mientras su deuda neta ascendía a final de septiembre a 5.800 millones de euros.

El recorte de plantilla fue contestado por los trabajadores en Turín, Arese, Cassino y Termini Imerese, donde están las cuatro factorías afectadas por la medida.

Más de 7.000 personas se manifestaron en la capital turinesa, encabezados por el alcalde, mientras en Termini Imerese se colgaron las 1.800 cartas de despido -las de toda la plantilla- de un gran árbol de Navidad. En diversos puntos de Italia se cortaron autopistas y carreteras.