Medio ambiente

La UE quiere que las petroleras compensen los siniestros marítimos

La política comunitaria en materia de seguridad marítima puede experimentar un importante empujón en los próximos meses. El desastre ambiental que ocasionó el hundimiento del Erika frente a las costas francesas en 1999 sirvió para poner sobre la mesa de las autoridades comunitarias diferentes propuestas para compensar los impactos económicos para compensar este tipo de situaciones.

El hundimiento del Prestige puede activar ahora estas medidas. Según una propuesta que baraja la Comisión Europea, se pretende crear un fondo europeo, llamado COPE (Fund for the Compensation of Pollution in Europe), para compensar los daños producidos en el medio marítimo por la contaminación procedente de los buques-tanque. Lo financiarían las petroleras.

El COPE serviría de complemento a otros dos fondos internacionales (CLP e IOPC), que tienen un límite máximo ligeramente superior a los 250 millones y que comienzan a funcionar cuando las aseguradoras de los buques superan la barrera de su responsabilidad. Una fórmula similar, con una dotación de 1.000 millones de dólares por accidente, esta vigente en EE UU desde hace más de seis años.

Según los cálculos de la UE, la cuantía total a pagar, una vez que las reclamaciones se hayan considerado justas, no superarán los 1.000 millones de euros por incidente. El fondo sólo se activará si el importe de las compensaciones supera los topes de los actuales convenios internacionales CLC e IOPC.

La lista de cotizantes también está preparada. A las petroleras con plantas en España les correspondería aportar, según un informe de la Asociación de Navieros Españoles (Anave), un 9,8% del fondo COPE. Italia, con el 22,1%; Holanda, con el 16,2%; Francia, con el 15,3%, y el Reino Unido, con el 11,9%, encabezarían la lista.

Coincidiendo con la reactivación del debate de las indemnizaciones, el ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, se desplazó ayer a Galicia. Y señaló que, aunque todavía es 'un poco precipitado' para evaluar la cuantía de los daños, se estima en 42 millones de euros el coste de reparación de los daños causados por las 4.000 toneladas de fuel que la Xunta de Galicia afirma que vertió el barco desde que se averió el pasado miércoles hasta su hundimiento anteayer.

Matas precisó que hay 295 kilómetros de costa afectada por estos vertidos, entre los municipios coruñeses de Arteixo y Finisterre, con 90 arenales contaminados.

El delegado del Gobierno de Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, cifró en 6.000 toneladas el vertido adicional de fuel que se produjo en el momento del hundimiento. Los vientos dominantes en otoño en la zona, de componente suroeste, contribuyen a empujar hacia el litoral gallego este vertido. Ayer, los pescadores detectaron una nueva mancha en el interior de la ría de Corcubión y Cee. Otra amenaza las costas de la ría de Muros. En cambio, la ría de Arousa parece libre de este peligro por ahora.

Algunos expertos en el sector marisquero gallego calculan que se perderían 60 millones de euros en lo que queda de año si el fuel contaminara la ría de Arousa. En Navidades se consume un tercio del mejillón, berberecho, almeja, rodaballo y vieira, cuyo valor anual de mercado oscila entre 150 y 198 millones de euros. La organización ecologista Adena eleva las pérdidas de las actividades relacionadas con el marisqueo a 100 millones. El precio del percebe subió ayer en algunos de los principales mercados gallegos de 48 a 78 euros por kilo.

Un tipo de fuel muy denso y contaminante

Mario Rodríguez, director de campañas de la organización ecologista Greenpeace, explica que el temor a las consecuencias de la contaminación si los tanques del Prestige revientan, debido a los cambios de presión en su caída al abismo, 'es mayor en este caso frente a otros desastres marítimos'. Lo fundamenta en que se trata de un fuel residual 'de tipo 6' (hay hasta siete tipos de fuel, que los clasifican de mayor a menor refinamiento) y precisa, además, su alto contenido en sustancias tóxicas o hidrocarburos aromáticos policíclicos, 'tiene mucho azufre, al proceder de refinerías rusas'. Este fuel se utiliza como combustible en centrales térmicas, cementeras y buques. Pero los expertos coinciden en señalar que la densidad puede contribuir a evitar que la catástrofe ambiental sea desmesurada. Francisco Javier del Moral, catedrático de Estudios Marinos Oceánicos de la Escuela Politécnica Superior de A Coruña, aseguró ayer a Efe que 'las posibilidades de que el fuel salga del Prestige son francamente escasas'. En su opinión, la necesidad de calentar el fuel para poder extraerlo de los tanques 'dificultaría las posibilidades de trasvasarlo' a otro buque. De ahí que, como informó ayer el ministro de Defensa, Federico Trillo, se pensara en bombardear el buque para incendiarlo.