Crisis argentina

El FMI supedita su ayuda a que Argentina ponga en práctica el acuerdo con los gobernadores

El FMI quiere hechos, no sólo pactos, y hoy ha advertido de que el que logró ayer el Gobierno argentino con los gobernadores provinciales deberá ser puesto en práctica antes de sellar el tan anhelado acuerdo de ayuda financiera. De conseguirlo, el país podría reprogramar sus deudas con los organismos multilaterales hasta finales de 2003.

Sin embargo, las negociaciones llevan casi once meses sin demasiadas muestras de progreso. El organismo pide realidades, porque no ha olvidado, sin duda, que en abril los gobernadores se comprometieron a firmar un programa de 14 puntos, que la mitad de las provincias firmó y ninguna cumplió con la reducción prometida del gasto público.

"La puesta en práctica es el asunto clave", ha Thomas Dawson, portavoz del FMI, quien reconoció además que la decisión de Argentina de no pagar un vencimiento de 800 millones de dólares con el Banco Mundial (BM) "hace más compleja" la negociación.

El Gobierno argentino consiguió ayer que 20 de los 24 gobernadores provinciales y líderes parlamentarios formalizaran un pacto de "consenso político" que debería sentar las bases para cumplir los requisitos exigidos por el organismo: definición de la política monetaria, ajuste fiscal de las provincias y del Estado nacional, y aumento de los precios de los servicios públicos privatizados.