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Pirelli anuncia 2.400 despidos tras registrar su mayor pérdida

Pirelli, fabricante italiano de neumáticos y cables, anunció ayer que suprimirá 2.400 empleos, un 6,4% de su plantilla en el mundo, y cerrará seis fábricas después de registrar las mayores pérdidas de su historia arrastrado por la crisis de las telecomunicaciones.

El grupo milanés tuvo un resultado neto negativo de 407 millones de euros entre enero y septiembre, frente a ganancias de 215 millones un año antes. Sólo en el tercer trimestre se generaron pérdidas de 355 millones. El déficit es más elevado que el de 1991, el peor año del grupo, cuando el fallido intento de hacerse con la alemana Continental se saldó con pérdidas de 300 millones.

Pirelli no aclaró en qué países suprimirá los empleos, pero sí adelantó que un 90% serán fuera de Italia. Las áreas afectadas por los recortes serán las de cables para telecomunicaciones, sistemas y energía, y no la división de neumáticos, que siguió creciendo este año.

El grupo tenía al cierre del último trimestre 37.232 empleados -ha reducido 1.900 este año- y 80 fábricas. En España Pirelli tiene unos 2.000 trabajadores entre la factoría de neumáticos de Manresa y la de cables de Vilanova i la Geltrú, ambas en Barcelona.

El deterioro en los resultados de Pirelli se debe a la 'crisis sin precedentes' del sector de telecomunicaciones, que según sus cálculos hizo caer hasta un 70% la demanda de equipos. También las empresas energéticas redujeron pedidos. La compañía dijo en un comunicado que se ve obligada a 'acelerar e intensificar las medidas para ganar eficiencia'. Y avisa que 'no se espera una recuperación importante' de la demanda en 2003.

La facturación del grupo cayó un 15%, hasta 1.458 millones de euros. La deuda neta de Pirelli queda en 1.594 millones, un 46% más que al cierre del año pasado. La acción cayó ayer un 5,2%.

Problemas para el 'príncipe' de Milán

A los Agnelli, la saga turinesa propietaria de la Fiat, se les llegó a considerar la familia real que Italia no tenía. Pero la crisis del fabricante de coches ha apagado su estrella y, frente a su declive, emergió la figura de Marco Tronchetti Povera, destacado dirigente de la patronal italiana y presidente de Pirelli y Telecom Italia, además de mecenas del Inter de Milán.Este milanés de 52 años, elegante y siempre bronceado gracias a su afición a la vela, se convirtió en el heredero de Leopoldo Pirelli a pesar de que se separó de su hija Cecilia. Su ex suegro, debilitado por el fracaso de su ofensiva sobre Continental, le confió en 1991 la dirección general del grupo y en 1996 la presidencia, que por primera vez llevaba otro apellido. Su segundo gran salto, en agosto de 2001, se produjo al aliarse con la familia Benetton para tomar el control de la telefónica Telecom Italia a través de Olivetti. Ahora asume el reto de salvar su imperio, y su propia imagen de triunfador, de la crisis mundial de las telecomunicaciones.