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JP Morgan gana un 91% menos y despide a 2.000 trabajadores

La división de consumo de JP Morgan Chase ha seguido la línea de crecimiento que han registrado otros bancos de EE UU gracias a la financiación y refinanciación de hipotecas además del negocio de las tarjetas. En el tercer trimestre, el segundo banco del país registró un beneficio neto por este concepto de 823 millones de euros, casi el doble que el año pasado. Pero ahí se acaban las buenas noticias.

La directora financiera, Dina Dublon, admitía que el banco ha tomado decisiones equivocadas 'en el mercado de derivados, deuda convertible y acciones'. 'Hemos tenido pérdidas en la mayor parte de nuestras áreas de mercado durante la mayor parte del trimestre', dijo. Y así lo corroboran los números que muestran que los negocios del seguro y comercio de títulos, además del de prestamos corporativos, sumaron pérdidas de 261 millones en este periodo.

La banca de negocio registró importantes caídas de beneficios por la pasividad empresarial a la hora de salir a Bolsa o ejecutar fusiones y adquisiciones. Así, las comisiones totales percibidas por este concepto cayeron un 34%, para quedar en 543 millones de euros.

Para terminar de redondear este trimestre, JP Morgan, uno de los bancos más entusiastas con la industria de las telecomunicaciones en los años de euforia de este sector, ha amortizado 850 millones de créditos incobrables a estas compañías.

La fórmula para dar la vuelta a los números, que representan la séptima caída de beneficios trimestrales en los últimos ocho, pasa por un recorte de plantilla en la banca de inversión y la retirada de parte de las operaciones en Asia y Latinoamérica. En total, el consejero delegado de la entidad, William Harrison, reducirá su plantilla con el despido de 2.000 empleados.

Los analistas criticaban ayer la gestión de banco y su escasa habilidad para aprovechar las ventanas que se abrían en algunos negocios, como han hecho otras entidades, cuando se han cerrado las puertas de los grandes y tradicionales.

Harrison también puede verse presionado a rebajar su dividendo. De momento, Dublon dijo ayer que esto no ocurriría, pero no sería la primera vez que una corporación se desdice en este aspecto. El lunes la energética TXU recortó el dividendo un 80% después de asegurar 10 días antes lo contrario.

El otro lado de la moneda no sólo lo presenta Citigroup. También Merrill Lynch mostró ayer una recuperación por segundo trimestre consecutivos, algo que no ocurría desde finales de 2000. El banco presidido por Stanley O'Neal ganó 623 millones de dólares (635 millones de euros). Estas cifras incluyen 116 millones atribuibles a parte del seguro ligado a los atentados del 11 de septiembre. Excluidos estos extraordinarios (que fueron de 53 millones en 2001), las ganancias netas habrían sido de 590 millones, aún un 22% más.

La clave de esta mejora no ha estado tanto en lo robusto del negocio como en los recortes de costes. Los costes operativos de la entidad se han reducido un 26% en este trimestre comparado con el mismo del año pasado. Los ingresos han caído un 15%, hasta quedar en 4.400 millones. La entidad cree que no hay motivos para ser demasiado optimistas en cuanto a la posibilidad de aumentar los ingresos a corto plazo. Los ingresos de su negocio principal, compraventa institucionales de acciones y sus propias cuentas han caído un 49%.

En lo que va de trimestre, Merrill Lynch ha prescindido de 1.200 puestos de trabajo.