Liberalización

El Gobierno garantizará el cobro del déficit tarifario de las eléctricas

El déficit tarifario del sector eléctrico (el que se produce cuando los ingresos vía tarifas son insuficientes para cubrir la remuneración de los costes reconocidos) ha marcado los resultados de las eléctricas en este ejercicio, pese a que cada una de las compañías le ha dado un tratamiento diferente. Y la recuperación de este déficit de facturación ha sido una de las reivindicaciones que el sector ha planteado en las conversaciones que ha mantenido para la fijación de un nuevo marco tarifario que estará vigente hasta el año 2010 y que será aprobado por el Consejo de Ministros en fechas próximas.

La citada recuperación se materializará, según medios consultados, en varios ejercicios, previsiblemente entre siete y diez años. El objetivo de su dilución es que sea compatible con el objetivo de elevar las tarifas por debajo del 2% y de la inflación prevista. Las eléctricas estiman necesario que la garantía de recuperación del déficit se plasme en una medida con la suficiente seguridad jurídica que no plantee problemas en su tratamiento en los resultados anuales, así como en la interpretación que den los auditores.

Los mismos medios señalan que esos aspectos han sido hasta ahora el tema central de las conversaciones del sector eléctrico, más que la cuantía a reconocer que podría ser ligeramente superior a los 1.000 millones de euros, aunque esa cifra ya esté superada si se tiene en cuenta el acumulado de este año y del año 2000. No obstante, se prevé que el déficit no aumente a la misma velocidad en los próximos meses por la esperada reducción de los costes.

El déficit de ingresos de las empresas eléctricas en los siete primeros meses de este año se ha elevado a 955 millones de euros, según los datos de liquidación que se contienen en el informe sobre ese periodo de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). La cuantía de ese déficit se ha repartido entre las empresas con derecho a cobro de los costes de transición a la competencia (CTC), en aplicación de la normativa en vigor.

El informe señala que la causa que más ha contribuido a la creación de ese déficit es 'el superior coste de adquisición de energía en el mercado organizado para los suministradores a tarifa en relación al previsto en el expediente tarifario'.

Este argumento es mantenido con algunos datos significativos que se han producido básicamente a lo largo de este año, como que el precio medio de adquisición de los distribuidores en enero se elevó a 7,358 céntimos de euro por kilovatio-hora, la cifra más alta de la historia del pool (mercado mayorista de generación). Posteriormente, en febrero y marzo, los precios se redujeron para volver a registrar un repunte a partir de abril, mientras que en julio se situaron en 5,35 céntimos.

El impacto del déficit tarifario en los resultados de las eléctricas que operan en España ha tenido un tratamiento muy diferente. Iberdrola, sobre la base de la seguridad de recuperación recogida en algunos documentos como el que establece la creación del mercado único de electricidad de la península Ibérica, no ha reducido sus ingresos y no ha realizado provisiones.

Endesa puede ser la más beneficiada en los resultados de este ejercicio o posteriores si el Gobierno adopta al final la citada medida, ya que optó por registrar 364 millones de euros como menores ingresos en los beneficios de los seis primeros meses del año. Esta política la mantendrá en el trimestre que ha concluido en septiembre, pero los cambios podrían aflorar ya en el cierre del ejercicio.

Su objetivo es que 'las cuentas reflejen la realidad de la facturación a los clientes finales por venta de electricidad'. Endesa, por otro lado, podría mejorar sus ingresos en unos 300 millones por el reconocimiento de las compensaciones pendientes a las empresas insulares Unelco y Gesa.

Bruselas no permitirá un porcentaje fijo para los CTC

Aunque por el complejo sistema de liquidación del sector eléctrico el déficit tarifario ha provocado también la falta de cobro de los costes de transición a la competencia (CTC), las eléctricas quieren diferenciar ambos asuntos entre otras razones porque las autoridades de Bruselas no permitirán el establecimiento de un porcentaje fijo de las tarifas para este último concepto. Hasta ahora, los CTC no percibidos han ido aumentado el importe que han de ingresar las eléctricas por ese coste en el futuro. En el primer semestre de este ejercicio, no se cobraron los CTC, excepto los referidos al consumo de carbón autóctono. Sin embargo, los precios medios de generación, si se toma como referencia el valor acumulado hasta julio, han sido superiores que el límite de 3,604 céntimos de euro por kilovatio (seis pesetas) fijado para el cobro de los CTC. La empresa con precios más elevados ha sido Viesgo, con 5,569 céntimos. Los de Endesa, Iberdrola y Fenosa se elevaron, respectivamente, a 5,024, 5,387 y 5,035 céntimos por kilovatio-hora. Y esos precios medios por encima de los 3,604 céntimos restan de la cifra final. Por otro lado, el último informe de la CNE destaca que el coste total de la energía adquirida para los consumidores a tarifa, que corresponde a los siete primeros meses del año, se incrementó en un 47% en relación al mismo periodo del ejercicio precedente. De ese porcentaje, se ha producido un aumento del 59% en el coste de las adquisiciones en el mercado para consumidores a tarifa. Y como los ingresos hasta julio de 2002 aumentaron un 5,6% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que los costes subieron el referido 47%, esa evolución provocó una alta reducción de los importes disponibles para liquidar las remuneraciones de las actividades reguladas (transporte y distribución). De esta forma, el sistema no ha podido pagar los CTC.